miércoles, 29 de junio de 2016

23/08 de Addis Abeba a Dessi

A las 03:30h estamos en pie, esperamos el minibus en la parada que nos han dicho. Todos los “amigos” borrachos que encontramos nos juran y perjuran que a estas horas no hay minibuses, pero nosotros tenemos una fe ciega en el minibus. Tras 3 cuartos de hora esperando y aguantando a un etíope alegre que no se separa de nosotros y no deja de repetirnos que un taxi es el único modo de llegar a la estación a estas horas. decidimos ir andando, pero en menos de 300 metros desistimos: no hay luz en las calles, sólo borrachos y todo nos parece peligroso. Decidimos resignarnos y empezamos a negociar el precio del taxi. Empezamos la negociación pero los precios son abusivos, ni en londres te piden tanto. Nos piden por el taxi hasta la estación lo mismo que hemos pagado por el bus a Lalibela, que es una traslado de 2 días. El conductor no parece dispuesto a bajar ni un céntimo y nosotros empezamos a estar desesperados, cuando sin previo aviso y sin saber de dónde ha venido, oímos un ángel que grita: ” Estación de Lambert”. Nos giramos y vemos a nuestro lado un minibús. En menos de un segundo la B.M y yo estamos dentro del minibus mientras el conductor del taxi le regala unos cuantos piropos al ayudante del minibus. Nos ha ido de un pelo, no sólo por el precio del taxi sino también porque el conductor no nos parecía nada seguro. A las 05h presenciamos por primera vez la apertura de la estacion de buses, que básicamente consiste en abrir las puertas y todo el mundo, como si fuéramos miuras, vamos corriendo hacia el bus correspondiente para coger sitio. Una vez cogido sitio nos esperamos a que se vaya llenando y finalmente a las 06h, nos toca cambiar de bus y conseguimos dos asientos en el otro bus que ya iba medio lleno aunque hay pasajeros que se quedan a tierra. Aquí no importa que tengas billete: o consigues un asiento, o no viajas, puesto que en Etiopía está prohibido que la gente viaje sin asiento. Desde luego no son ni las 07h y vaya día mas movidito.... Por fin salimos de la estación, sobre las 07:30. Tanto miedo por perder el bus y luego sale cuando quiere....Sobre las 09h el ayudante del conductor reparte unos panecillos a cada pasajero, se ve que va incluido en el precio. El viaje transcurre con normalidad, dígase, curvas, baches, trozos de carretera sin asfaltar, gente llenado bolsas de plástico con sus vómitos, etc, etc.. Los paisajes son interesantes, y todo va de maravilla, incluso la parada para comer. Pero como el día ha empezado como ha empezado, estábamos seguros que habría algún pero, llámame intuitivo... Éste ha sido el pero del viaje de hoy: a media tarde vemos al ayudante del conductor devolver dinero a los pasajeros y estos quejarse. Nadie se queja normalmente por recibir dinero, así que nos esperamos lo peor. Cuando el ayudante llega a nuestro lado y nos ofrece un fajo de billetes, deducimos que algo pasa....Preguntamos y un amable joven que habla inglés nos informa que al autobús le ha salido otro servicio mas rentable y que no nos llevaran a Lalibela, si no que nos dejaran en Dessi (medio camino y un par de horas antes que el pueblo al que debíamos llegar hoy) y a partir de aquí hemos de buscarnos la vida, y nos guste o no, no tenemos alternativa.
Una vez apeados en la estacion de buses de Dessi, nos hacemos rápidamente con un billete para el día siguiente, que nos cuesta más barato de lo que nos han devuelto en el bus y como se ve que la población es lugar de paso no nos resulta difícil encontrar una habitación.. Para nuestra sorpresa, la habitación es preciosa y limpia y tiene ducha compartida con agua caliente. Todo un lujo si lo comparamos con la habitación en la que hemos estado en Addis. Como aún nos queda una par de horas de luz, las aprovechamos para pasear y cenar, porque hambre lo que se dice hambre tenemos y mucha. Encontramos un restaurante local en el que, como no, sirven bandejas gigantes de espaguetis y compartimos una para los dos. La comida nos está resultando muy económica, puesto que una bandeja de esta, de la que comemos los dos y quedamos saciados, cuesta menos de un euro.

Como a las 05h abren la puerta de toriles de la estacion de buses nos retiramos temprano a nuestro aposento, para poder disfrutar de esa enorme cama limpia, que mañana nos espera otro buen madrugón.



Jugando al futbolín en la calle.
Vistas por el camino

Vendedor de zapatillas

21 y 22/08/2015 Addis Abeba

Con los primeros pasajeros que llegan al aeropuerto nos despertamos, nos aseamos, nos ponemos las mochilas en la espalda y empezamos el día. Cambiamos algunos euros en el aeropuerto, lo que creemos necesario para pasar un par de días. Lo primero que hacemos es localizar el “bus” que nos a de llevar a la zona de la Piazza, esto no nos resulta difícil aunque sí que requiere de un pelín de tiempo. Sólo hemos de andar fuera del aeropuerto y esperar a que pase una minifurgoneta gritando “Piazza” que es la zona donde queremos alojarnos. Y la verdad es que pese a que en la oficina de turismo del aeropuerto nos habían dicho que intentarías timarnos, el chico se porta muy bien y nos cobra el precio real. Una vez en la zona empezamos la peregrinación, esta vez yo me quedo con las mochilas mientras la B.M va a buscar alojamiento. Vuelve al cabo de un buen rato, por 150 birr tenemos habitación doble con baño compartido.... y aunque el hotel no tiene mala pinta por fuera, por dentro da un poco de miedo....
Con los deberes hechos ya solo nos queda callejear por la ciudad y buscar comida.
Las primeras impresiones no son muy optimistas que digamos, calles sin asfaltar, edificios semi-derruidos o a media construcción y mucha pobreza, y contando que esto es la capital, veremos como sera el resto del pis, pero no pinta muy bien en lo referente a comodidades.
Con el trekking urbano llegamos hasta la estacion de trenes, paseamos por un mercado enorme, donde llenamos nuestros depósitos con unas samusas de lentejas. También encontramos un centro comercial con wifi gratis que nos alegra el día, pues podemos enviar los primeros mensajes de “Estamos bien” a la familia. Comemos en un restaurante local una bandeja de spaguettis con el pan típico de aquí, y antes de que oscurezca volvemos al hotel a descansar, aunque esto ultimo nos cuesta un poco. Primero porque solo sale un hilillo de agua en la ducha y encima congelada, y una vez aseados y con el pijama puesto y las luces apagadas, tenemos que deshacernos de una rata en la habitación (huelga decir que no la matamos sino que la desalojamos del cuarto).

Por la mañana nos despertamos temprano igual que los locales desayunamos un café y el objetivo de hoy es averiguar los horarios de bus hacia nuestro próximo destino. Primero caminamos hasta la estacion de buses Makenelle, donde nos dan la buena noticia “tenéis que ir a la estacion de buses Lambert”. Esto representa volver sobre nuestros pasos, que no son pocos, e ir en dirección opuesta a como empezamos el día. Por el camino paramos a tomarnos un batido de lentejas que a pesar de no ser muy gustoso, con esta calor es lo mejor que nos podemos tomar. Al final conseguimos llegar a la famosa estación, el ultimo tramo en bus, ya no podíamos con nuestras almas. Después de informarnos compramos los pasajes que nos han de llevar a Lalibela, pero nuestra ignorancia es enorme y sin limites. Ahí va este ejemplo: al comprar los billetes de bus nos dicen que sale a las 5,30 de la mañana. Este horario a nosotros no nos va nada bien, ya que esta estación está a más de 10 km del centro y a esa hora no hay transporte público. Insistimos un rato preguntando en si hay bus a otra hora. Al final, el taquillero, harto de nosotros nos vende unos billetes para las 11:30h de la mañana. Este horario nos parece perfecto, porque no hemos de madrugar más de la cuenta y nos permite llegar a la estacion sin prisas. Pero al llegar al hotel y hablarlo con la recepcionista, nos comenta que el bus sale a las 05:30h (horario europeo) porque en Etiopía el día empieza a las 06h (siendo las 6 de la mañana nuestras, las 00h suyas) y termina a las 18h siendo esta las 12h y vuelve a empezar. Así que cuando nos dijeron que el bus salía a las 5:30 de la mañana (que nosotros no quisimos) lo único que hicieron fue ofrecernos el mismo bus pero con el horario etíope: las 11:30h . Ahora sí tenemos un problema, porque a esas horas no tenemos claro que podemos encontrar un bus que nos lleve a la estación y nos negamos a coger un taxi. Todo esto no nos quita el apetito. Preguntamos en nuestro hotel y nos dicen que no nos preocupemos y que seguro que conseguiremos algún bus a esa hora, pero nosotros no lo tenemos nada claro.... Cenamos un “Arijali con carne” y sin más, nos vamos a dormir.

Edificios de la capital



Si así es la capital, cómo será el resto del país?

Un trabajo como otro cualquiera: reparto de colchones!


Delicioso batido de frutas


Del 20 al 21/08/2015 de Barcelona a Addis Abeba

Volvemos a tener las mochilas a la espalda y esto siempre es buena señal, esta vez nuestro destino es Etiopía, la cuna de la civilización, pero de momento estamos en el aeropuerto de Barcelona esperando nuestro avión, este año nos a tocado Turkish airlines, veremos que tal es.
El avión todo un lujo, pantallitas y auriculares por pasajero e infinidades de películas para ver, por no hablar de la comida, que está deliciosa. El avión no vuela directamente a Addis Abeba sino que hacemos escala en Istambul. El avión llega con retraso, solo tenemos 10 minutos para cambiar de avión y terminal, no tengo claro que lleguemos y menos aun que lleguen nuestras mochilas, pero finalmente nosotros pasamos la prueba, las mochilas lo sabremos al llegar. El siguiente vuelo transcurre sin novedad, mirando pelis y sin parar de comer. Llegamos a las 12 de la noche, pasamos todos los controles y el visado nos cuesta el módico precio de 50$ por cabeza (creo que nunca habíamos pagado tanto por un visado. Además, teniendo en cuenta que en estos momentos el euro y el dólar están a la par, sólo por pisar el suelo nacional, nos aligeran 100 euros de nuestro peso. Como es de noche, no tenemos reservado nada y nadie nos espera, decidimos pasar la noche en el aeropuerto en la zona de recogida de maletas (Sí llegaron con nosotros, todo un milagro) y no somos los únicos porque los operarios hacen lo mismo que nosotros. Nos agenciamos de un banco con unos cartones, pero al cabo de un rato un empleado viene a reclamarme el sitio y me tengo de cambiar a otro banco. Se oye llover a mares y hace mucho frío gracias al aire acondicionado, pero eso no nos priva de echar unas cabezaditas.




Del 26 al 28/09/2014 Marrakesh

Estos 3 días los pasamos exclusivamente en la capital y más concretamente en la zona turística y en el zoco, terminando conociendo todas las calles del laberíntico mercado.
Para empezar los días, sólo salir del hotel parada obligatoria en un puesto ambulante en la sombra donde preparan unas Bisaras deliciosas, llenando nuestros estómagos y dándonos energía para el resto del día. Con la alforja bien llena, empezamos nuestro trekking diario urbano, callejuela arriba, callejuela abajo, ahora giramos a la derecha, luego a la izquierda y finalmente nos hemos perdido, hasta ir a parar en algún sitio que vagamente nos suena y volvernos a perder.
En las horas de calor, sólo paramos a comer en cualquier lugar que nos parezca lo suficientemente apetitoso, refrescarnos un poco, descansamos los pies mientras comemos y seguimos con el trekking.
Cuando el sol baja un poco las calles se llenan de turistas y se hace más difícil disfrutar de la tranquilidad y el caminar a tu aire. El juego cambia: las callejuelas parecen hormigueros de personas con lo cual estamos más pendientes de no ser arrollados por la marabunda que de disfrutar de la zona.
Para escaparnos sólo nos queda ir a la plaza y deleitarnos con todo tipo de espectáculos que se nos ofrecen, a veces creo que estoy en un gran circo y la verdad sea dicha, me lo paso de miedo.
Por supuesto, la cena es tan deliciosa como el desayuno y de postre el anhelado batido de frutas, toda una delicia.
Tras la cena paseamos un poco y ya sin mucha mas demora, a dormir que el día ha sido largo y provechoso.
En estos 3 días quiero remarcar que una mañana la B.M. y yo fuimos a los baños árabes (hammam) toda una experiencia y realmente cuando salí del baño me sentí extremadamente limpio, la pena fue que pasados 5 minutos y con la calor que hacia volví a estar como siempre. En estos baños puedes contratar los servicios de un “masajista” que tras someterte al vapor durante más de 10 minutos y cuando ya ha salido hasta la última gota de agua que queda en tu organismo en forma de sudor, te frota con una esponja de esparto hasta arrancarte la última partícula seca de tu piel, dejándote esta como el culo de un bebé....

En la última noche a la B.M. le abrieron la mochila sin que se enterase y le robaron calderilla y las llaves de la habitación, cosa que nos obligo a ir corriendo hasta el hotel a informarlos y a pedirles una copia de la llave y luego a poner una denuncia que no nos llevó a ninguna parte, una pena. Pero el aviso nos recordó que no podemos bajar la guardia y es que la verdad, en este viaje, ya la habíamos dejado más que baja....




Batallando por un batido de fruta fresca

29/09/2014 de Marrakesh a Barcelona

El susto de ayer por la noche no nos ha impedido dormir como marmotas, hoy nos lo tomamos con mas calma que de costumbre, el avión no sale hasta media-tarde, así que hacemos las mochilas y las dejamos en recepción y salimos a desayunar que por la hora que es casi nos quedamos sin almuerzo. Paseamos por las calles que más nos han gustado y como nos sobra dinero nacional para parar un tren, nos damos todo tipo de antojos.
Una vez que el reloj marca la hora señalada, volvemos al hotel, nos duchamos cogemos las mochilas, les agradecemos sus servicios y la amabilidad recibida y nos vamos a la estación de buses.... y como siempre ocurre, cuanto mas tiempo dispones y menos prisas tienes, antes llega el bus y antes llegas al aeropuerto, es algo que nunca he entendido.

Una vez en el aeropuerto, pasamos los trámites reglamentarios, nos libramos de todas las trampas de Ryanair y nos despedimos de Marruecos en esta primera incursión, que tenemos claro, no será la única.







19 y 20/09/2015 de Addis Abeba a Barcelona

Hacemos las mochilas, hoy cogemos el avión dirección a casa con escala en Estambul, nos dejan tenerlas en la habitación hasta el mediodía, salimos a desayunar y pasear por ultima vez, con las alertas al máximo y después de comer por ultima vez la deliciosa ensalada de frutas tropicales con su correspondiente zumo, volvemos al hotel, nos duchamos, recogemos las mochilas, cogemos un bus y en menos que canta un gallo estamos en el aeropuerto, donde pasamos todos los tramites sin problemas. Puestos que todavía tenemos dinero local, vamos a la oficina de cambio pero no cambian a euros ni dólares, por lo que decidimos gastarnos todo lo que nos queda en Mirindas, ya que en España esta bebida hace años que no existe. Nos compramos 8 Mirindas y las acomodamos en la mochila de la BM. A la hora prevista, nos subimos al avión y a disfrutar del vuelo, pantallita con películas, comida de la buena y todo tipo de comodidades y esto que vamos en clase turista pero este avión es un lujo.
Por la mañana llegamos a Estambul, no sé qué hora es. Como el avión no nos sale hasta las 19h tenemos todo el día así que hemos pensado aprovechar la oferta de la compañía Turkish Airlines de visitar Estambul con guía y comida gratis. Con lo que no contábamos es que no tenemos visado para entrar al país Habíamos visto por internet que éste costaba 15 euros, pero al llegar a la zona aduanera, nos dicen que el precio sólo es válido por internet y que allí cuesta 35 euros por cabeza. No nos queda otra que pagar o pasarnos todo el día en zona franca. Estamos cansados y tampoco nos apetece darnos el tute por lo que optamos por lo segundo: disponemos de librerías con todo tipo de diarios y revistas, zona de wifi, asientos, y zona de pica-pica....pinta un día largo, pero es lo que hay.
Por fin, y sin demora nos subimos al ultimo avión. Por desgracia para nosotros éste no es tan lujoso como el otro pero no importa, en unas tres horas estaremos en casa.

Al llegar al aeropuerto de Barcelona aun nos esperaba una ultima sorpresa, la mochila de la B.M no aparece, así que esperamos y esperamos hasta que la cinta para y mientras la B.M va a reclamar la falta de su mochila yo voy mirando por las otras cintas, con la suerte de encontrarla, vaya potra (creemos que estaban inspeccionando las Mirindas) . La cojo, se lo digo a la B.M y por fin damos por terminada esta experiencia, que nos atrevemos a decir que ha sido de las que menos hemos disfrutado de todos nuestros viajes.






18/09/2015 Addis Abeba

Seguimos con la buena costumbre de levantarnos temprano, salimos a desayunar y vamos a pasear por el mercado, pero hoy no me siento seguro, mucha gente me mira la cámara y me da la sensación que podemos tener un disgusto. Se lo comento a la B.M, ella también tiene el mismo feeling, así que media vuelta y nos salimos de ahí, aunque los dos seguimos teniendo un mal presentimiento... Nos ponemos la alerta máxima y aumentamos las precauciones, dejamos de ir por calles poco transitadas o estrechas, y aún así a media mañana mientras un hombre me despista con un periódico otro me pone la mano en el bolsillo sin darme cuenta, suerte que la B.M lo ve y los echa y suerte también que no llevamos nada encima, así que se van con las manos vacías y de la nada aparece un policía de paisano y después de golpear a uno de ellos lo arresta, el otro sale por piernas, nunca mejor dicho. Aun en el estado de alerta que estábamos el susto lo hemos tenido el ultimo día, pero bueno esto no empaña la amabilidad y cortesía del país Nos pasamos toda la mañana intentando buscar un banco donde cambiar el excedente de dinero que nos ha quedado (hemos de reconocer que al final el viaje nos ha salido muy económico y tenemos moneda local por valor de más de 100 euros). Cuando ya estamos a punto de tirar la toalla, encontramos el banco central, donde después de dos horas rellenando formularios, conseguimos deshacernos de las sobras de dinero y canjearlo por euros.
Por la tarde vamos al cine a ver una película local. El hombre nos avisa que no está doblada ni subtitulada, pero de todas maneras nos quedamos. Me resulta muy interesante ver películas locales de otros países. Tras la peli visitamos una iglesia, caminamos un poco por zona segura, nos sentamos a ver como el mundo transcurre delante nuestro, cenamos ensalada de frutas tropicales con zumo y antes que caiga la noche volvemos a nuestra habitación, hoy no nos la jugamos.