lunes, 4 de julio de 2016

04/07/2016 Ambrosita

Hay que reconocer que en esta cama uno duerme como un lirón, que placer y que manera de cargar las baterías. Volvemos a levantarnos sobre las 07h, salimos a desayunar en el mismo puesto de ayer, un café con pastas y sobre las 08h nos ponemos en marcha, hoy es día de trekking, pero del bueno, según las indicaciones tenemos 17 km de ida más la vuelta...Como no queremos que nos coja las noche emprendemos la marcha a buen ritmo, la primera población se llama Ivony a 9 km, pero la pista de tierra que seguimos hace que no tengamos perdida. Primero empezamos con unos cuantos km de subida, que a la hora de volver nos irán muy bien, y los últimos km son cuesta abajo. Las vistas son increíbles, las laderas de las montañas están llenas de cascadas de arrozales, pero no es hasta cuando llegamos a la población que vemos el increíble y enorme anfiteatro de cascadas de arrozales, nos quedamos sorprendidos de tanta belleza. Aprovechamos también para tomarnos una sopa, hemos de reponer fuerzas y no sabemos cuando volveremos a comer. Pasados los anfiteatros nos ponemos en marcha, nuestra próxima parada es Andina a unos 8 km. La calidad de las vistas ha bajado, difícilmente se podía seguir manteniendo el nivel. Llegamos a destino, y nos sentamos un buen rato a descansar y contemplar las vistas que en este punto son espectaculares. Como el tiempo nos apremia, decidimos caminar un poco por medio de los arrozales y sobre las 13h emprendemos la vuelta. El tiempo que nos hace es muy bueno, demasiado para nuestro gusto y nuestro caminar ya no es ligero como en la ida, aún así mantenemos un buen ritmo. Al pasar por Andina ralentizamos nuestro paso e incluso nos regalamos un descanso en un lugar privilegiado desde donde vemos todo el el anfiteatro de arrozales. Tras el espectáculo volvemos al mismo puesto que en la ida para tomarnos otra sopa y una naranja cada uno, La señora cuando nos vamos nos regala una naranja, que gustosamente nos repartimos. Seguimos con la vuelta y esta parte es cuesta arriba y con la barriga llena nos cuesta bastante, pero por fin llega la larga cuesta abajo, donde volvemos a coger ritmo, y sobre las 16:30h llegamos a la ciudad. Aprovechando que aun nos queda luz, nos informamos sobre el bus que hemos de coger mañana (precios y horarios) y con los deberes hechos, las piernas flojas y la barriga vacía, nos volvemos al hotel a despojarnos de la suciedad. Volviendo a ser personas salimos a cenar, nos tomamos un café y volvemos al hotel para actualizar el blog, chatear con la familia y preparar las mochilas para mañana.

Mujeres yendo hacia el mercado.

Algunas llevan barbaridades sobre su cabeza, pero aún así tienen tiempo de sonreir y pararse para que las pueda fotografiar.

Hay gente más afortunada, que tiene cebús y puede usarlos para transportar sus mercancías.



La BM disfrutando de los arrozales

El paisaje es muy similar a muchos del sud-este asiático, pero no por ello deja de ser impresionante.

Completos anfiteatros de arroz.


TAmbién tenemos un poco de aventura en nuestro paseo

LA verdad es que cuando esté saliendo el arroz, este paisaje todavía será mejor.

Casa malgache.

Más vistas a los arrozales

Intento fotografiarlo todo.







Aunque parezca mentira, la sopa de fideos es el plato más popular y lo encontramos en cualquier lugar.



Niña malgache

Pese a todo, buena cara y muchos saludos.

domingo, 3 de julio de 2016

03/07/2016 Ambrosita

Hemos dormido como autenticas marmotas, incluso cuando a sonado el despertador a las 06:30h lo hemos apagado y seguido durmiendo hasta las 07:30h. Con los niveles de energía por las nubes salimos a llenar nuestros estómagos, con un café y un par de pastas, no nos acaba de convencer pero a estas horas no hay muchas opciones, porque madrugadores no lo son mucho y esto que a las 18h ya es de noche.
Al ser domingo vemos a mucha gente vestida como si fuesen a una boda y a las niñas como si fuese el día de su comunión, pero en realidad van a la iglesia, me sorprende ver el nivel de pobreza de país y lo guapos que se ponen para ir a la iglesia, el contraste es brutal.
Una vez visto el desfile de ropa a los alrededores de la iglesia empezamos nuestro trekking sin rumbo ni destino... pero antes de salir de la población nos tomamos una sopa muy rica.
Salimos de la población y atravesamos los campos de arrozales, luego entramos por casualidad a un estadio de fútbol o atletismo, medio abandonado y derruido y a partir de aquí ya no tengo mas referencias, sólo seguimos un caminito de tierra, que nos lleva a un par de aldeas y a unas terrazas de arrozales, donde la gente se sorprende de vernos, pero sus sonrisas y amabilidades nos alegran el día.
Sobre el mediodía decidimos volver por nuevos caminos y cuando nos pensábamos que estábamos en una parte de la ciudad resulta que estábamos en otra. La B.M quiere ver una guesthouse que queda apartada pero la guÍa habla muy bien, y resulta que si que es muy chula, pero no nos acaba de convencer lo apartada que esta, a más a más por el mismo precio estamos en el centro y con más servicios.
De vuelta a la ciudad, paramos a comer y resguardarnos un poco del sol, tras la parada seguimos con nuestro trekking que nos lleva al Monasterio Benedictino, donde una amable monja nos hace un pequeño tour por las instalaciones. Lo curioso es que tienen alojamiento con desayuno y cena sólo por 15.000 ariarys, pero como la madre superiora no lo da a conocer en ningún sitio siempre esta vacío.
Ya con las ultimas fuerzas del día caminamos un poco más hasta llegar a una plaza donde hacen una misa al aire libre. El párroco grita como un poseso y la muchedumbre canta y aplaude a lo que sea que éste está explicando. Tras un rato sentados viendo la actuación del padre en medio del escenario, decidimos irnos a cenar. Hoy toca sopa y a mi se me va la mano con el chili, con lo que sólo paladeo el chili y los sudores que caen por mi frente.

Tras la cena nos tomamos una banana frita y un café y ya de noche cerrada, aunque sólo son las 18 horas, nos volvemos a nuestro hotel, donde volvemos a despojarnos de los sudores, polvo y suciedad, actualizamos el blog, miramos la guía y nos adentramos en el reino de los sueños.

Tomando nuestro primer café del día.

Despiece de cerdo

A quién le apetecen unos saltamontes fritos?

Estarán soñando con comerse las pieles?

Pousez-poussez, el transporte local de Ambrosita
Catedral de Ambrosita

Qué bien entra la sopita.

Paseando entre arrozales
Yo también estoy!

Pastor de Cebus

Fotografiando sonrisas


Pueblo entre arrozales

Vistas de los arrozales


Restaurante local


Moledoras de grano.

Misa en el centro del pueblo

Esperando a los clientes




sábado, 2 de julio de 2016

02/07/2016 de Antananarivo a Ambrosita

Antes de empezar el día haré un pequeño repaso a la noche: frío no he pasado, porque ayer antes de acostarnos sacamos nuestros sacos y solucionamos el problema, pero el nuevo inquilino de la habitación y el vigilante literalmente nos han dado la serenata (vaya manera de roncar), pero si con esto no tuviese suficiente ayer por la noche nos comimos media papaya cada uno, y se me había olvidado que susodicha fruta es diurética, y si con los ronquidos costaba conciliar el sueño, con la bufeta llena y yendo al baño cada dos por tres imposible. Pero al final por puro cansancio entré en los reinos de los sueños.
A las 06:30h estamos en pie, aunque reconozco que hoy no me hubiese levantado, estaba en la hora dulce...Montamos las mochilas, desayunamos como dos adultos que somos y nos despedimos de la guesthouse, porque hoy es día de traslado. Primero cogemos un bus hasta la estación de buses Fasankarana que solo esta a 4 km pero tardamos casi una hora en llegar. Por el camino vemos la embajada española pero nos da la impresión que aún no funciona, más que nada porque los cristales del edificio tienen las pegatinas en los vidrios.
Una vez en la estación empieza nuestra odisea, porque no sólo somos acosados por unos cuantos locales que tienen “buenas intenciones” respecto a nuestra cartera, sino que no dejan de seguirnos, tocarnos y empujarnos las mochilas, con el consecuente desequilibrio que esto comporta. Esto nos lleva unos momentos tensos pero al final conseguimos un billete, dejamos las mochilas en la vaca de la furgoneta y desaparecen los malestares de los buenos intencionados.
Salimos de destino a las 09h y llegamos a Ambrosita sobre las 16:30h, por el camino hacemos la reglamentaria parada del aseo, dígase en medio del bosque: mujeres por un lado y hombres por otro, y sobre las 13:30h la parada de la comida, en la cual la B.M y yo nos comemos un bocadillo, no queremos ser usuarios de una bolsa de plástico en lo que resta de trayecto.
Los paisajes por el camino son espectaculares, la tonalidad rojiza de estas tierras hacen que todo se vea subido de tono, incluso los arrozales acabados de recoger se ven preciosos.
Una vez en destino, caminamos de la estación hasta el centro y una vez aquí yo me quedo con las mochilas mientras la B.M hace el correspondiente peregrinaje. Al final encuentra un hotel muy chulo en el centro con todo tipo de comodidades, nos instalamos y salimos a cenar, donde encontramos un puesto en el mercado, hoy toca arroz con dos trocitos de panceta, nada del otro mundo pero nos ha llenado el estómago, a uno más que a otro.

Cenados y con las ultimas luces del día paseamos un poco, picoteamos alguna pasta en el mercado y regresamos al hotel, donde nos deshacemos de la suciedad y los malos olores, aprovechamos para actualizar el blog y miramos en la guía para recoger información para los días que estemos aquí.

Nuestra furgoneta a Ambositra.

Los cargadores del bus.

Por el camino nos intentan vender de todo por las ventanas.

Y para cenar, un plato de arroz con panceta, ya en el mercado de Ambrosita.

viernes, 1 de julio de 2016

01/07/2016 Antananarivo


A las 07:30h la B.M me despierta. Esta noche he dormido bien he pasado un poco de frio a pesar de tener 2 mantas, a medianoche he tenido que levantarme y abrigarme.
Una vez despierto, se me despierta la barriga, así que nos vestimos rápidamente y asaltamos el desayuno hasta atragantarnos (incluido en el precio del hotel). Una vez llenada la barriga salimos a la calle en busca de bancos para convertir euros en Ariarys. Los bancos no nos son de gran ayuda porque tienen un ratio muy bajo y las casas de cambio nos ofrecen un poco más que los bancos. Al final encontramos una casa de cambio que nos da el mismo ratio que el aeropuerto y con esto nos conformamos...Alguna persona en la puerta del banco nos ha propuesto cambiar pero nosotros hemos echo oídos sordos a esos cantos de sirena.
Ya solo nos queda callejear por la ciudad y descubrir sus encantos. Como buenos y disciplinados turistas que somos decidimos hacer el circuito que marca todas las guías, y de paso disfrutar de las vistas que nos proporciona la ciudad. Decidimos no entrar en el palacio del gobernador (precio por persona+guía+cámaras) y seguimos nuestro paseo turístico. Sobre el mediodía paramos a comer en un puesto local y el resto de la tarde lo gastamos paseando y disfrutando.

Antes de que caiga el sol nos recogemos en el hostel, donde nos tomamos un café para entrar en calor, descansar un poco, ducha, cena (una papaya que hemos comprado en el mercado) y para que no se nos acumule el trabajo actualizamos el blog.



La BM desayunando.

Nuestra habitación.

Paseando por Antananarivo, donde todo es bajada y subida.

Vistas de la ciudad

Callejeando.

Vemos diversas iglesias.

Y disfruto como un loco en los mercados, para variar.

Vistas.

Puesto de legumbres.

Preparamos una sopa?

No hace falta comentar, no?


Nuestra primera comida local.




Lemur hostel.

29 y 30/06/2016 de Barcelona a Antananarivo

Nos levantamos con la incertidumbre y preocupación del atentado terrorista en el aeropuerto de Estambul, con unas cuantas docenas de muertos y mas de un centenar de heridos. La compañía aérea a suspendido varios vuelos, pero no sabemos si el nuestro esta incluido y los teléfonos de la compañía están colapsados y no hay manera de poder hablar con un teleoperador. Por lo que optamos por salir de casa antes de lo previsto e informarnos en el mismo aeropuerto.
Una vez en el aeropuerto nos informan que nuestro vuelo sale a hora, pero no nos garantizan que desde Estambul salga en hora. Así sin mas demora preparamos las mochilas para embarcarlas, pasamos todos los tramites aduaneros sin incidentes, en la puerta de embarque, actualizamos el blog y nos despedimos de la familia, nos subimos al avión y disfrutamos de todos sus placeres (comida, bebida, pantalla individual con infinidades de películas, asientos cómodos....).
Llegamos a Estambul a las 23:30h, expentantes a ver que vemos, pero ante nuestra sorpresa aparentemente el aeropuerto sigue en pleno rendimiento y normalidad aunque si que es verdad que hay mucha gente.
A las 00:30h embarcamos al avión, nos acomodamos y volvemos a disfrutarlo, aunque nos hemos de obligar a dormir... El avión hace una parada técnica en las islas San Mauricio, donde se nos encoge el corazón al no poder bajarnos y pasar unos cuantos días en la isla o en algunas de sus playas.
Finalmente y con un retraso de una hora llegamos a destino, el aeropuerto internacional, parece sacado del TBO Mortadelo y Filemos, solo le falta alguna que otra tirita, y los tramites aduaneros nos llevan una hora y media, todo un desafio mantener la calma y no desesperar en la cola, para postre nos enteramos que se podia hacer el Visa on Arrival incluso para estancias de 3 meses por 45 euros cuando a nosotros nos cobraron 70 en el consulado de Barcelona.
Salimos del aeropuerto y rápidamente encontramos la parada de taxi-brousse (el transporte publico para ir a la ciudad), le decimos al conductor donde queremos bajar, pero pasada una hora seguimos dentro de la furgoneta y cuando el conductor se da cuenta nos dice que nos hemos pasado la estación, bajamos y cogemos otro taxi-brousse para deshacer el camino, pero como ya ha oscurecido una señora que va al lado de la B.M le dice que es muy peligroso que sigamos el trayecto en transporte publico. Como tampoco lo vemos claro aceptamos su consejo de coger un taxi (ya os imagináis lo poco claro que lo vemos), la señora amablemente nos acompaña y negocia el taxi por nosotros.

Subimos al taxi y aun tardamos media hora para llegar al hostel porque el trafico esta colapsado. Nos deja en la esquina del hostel y suerte que nos a traído, porque de noche no lo hubiésemos encontrado ni de coña. Nos instalamos en el hostel que no es como nos pensábamos: la “habitación” compartida que tenemos no tiene paredes, si no que es como un balcón que da a la recepción y la zona de estar. Por si fuera poco, la recepcionista nos informa que está esperando a un grupo de 14 persones, con lo que se nos ponen los pelos de punta, pues estamos reventados y lo último que nos apetece es una fiesta.... Y pensar que por el mismo precio teníamos habitación en el centro, con TV plana y AC!! Así que vamos al grano y a exprimir a la recepcionista de toda su sabiduría sobre el país, pues esta ha sido la razón por la que hemos elegido un hostel y no un hotel. Preguntamos por destinos, por precios, por autobuses...... Llega el grupo de 14 persones y sorpresa: ya les habíamos visto en el aeropuerto de Estambul y de hecho, estaban en el mismo avión que nosotros. Parecen majos y hablamos un rato con los monitores, nos conectamos al Wifi y contactamos con la familia y para que no se nos acumule el trabajo, decidimos escribir este par de días y tomarnos un té calentito, porque hay que reconocer que hace un poco de frío.

Mochilas preparadas para embarcar!

Disfrutando de todas las comodidades en el vuelo de BCN- Istambul

El aeropuerto de Estambul está lleno de gente, ya que hay nuchas cancelacions de vuelo debido a los atentados de ayer. Por suerte, los nuestros no sufren las consecuencias....

Y por fin llegamos a Madagascar! En el aeropuerto nos esperan un par de horitas de colas, y eso que tenemos los visados ya hechos.

En nuestro hostel, aprovechando que tenemos internet para actualizar el blog-