jueves, 13 de julio de 2017

13/07/2017 Jeti Oguz

Hoy nos espera un día muy emocionante, ya que por primera vez vamos a hacer una incursión en los paisajes de los alrededores. Después de días viendo las montañas desde lejos, por fin vamos a pisarlas.
Queremos ir a ver los “Seven bulls”, una formación de rocas rojizas cerca del poblado de Jeti Oguz. Desde la oficina de turismo, nos dijeron dónde coger la marshrutka que debe llevarnos al pueblo, desde donde debemos coger otra marshrutka a Jeti Oguz resort y una vez allí empezar la caminata. El señor de nuestro alojamiento nos dice que va ser imposible que lleguemos con transporte público, que es muy difícil encontrar la parada y que nadie nos va ayudar ya que los taxistas insisten en llevarte ellos. Nosotros como siempre hacemos oídos sordos y después de desayunar, vamos al lugar desde el cual se supone que sale la marshrutka. Sabemos que es la número 357 pero tras preguntar a varias personas, nadie nos sabe indicar el punto exacto desde el que sale. Nos esperamos en la esquina que nos indicaron en la oficina de turismo y tras aguantar al taxista a nuestro lado que sigue insistiendo (no nos conoce todavía), por fin aparece, aunque solo con el conductor que nos dice que nos esperemos.
Armados de paciencia y con el taxista que sigue diciéndonos que no vamos a conseguirlo, sobre las 10´15 la mashrutka se pone en marcha. Sólo somos 5: nosotros dos, una pareja holandesa y una local. En menos de 30 minutos llegamos a Jeti Oguz.
Como aún estamos a medio camino, la pareja de holandeses y nosotros decidimos compartir un taxi, pero después de averiguar el precio optamos por hacer autostop, y para nuestra sorpresa nos recoge un autobús lleno de turistas y eso nos permite hacer paradas de cinco minutos en un par de puntos fotográficos. El autobús nos deja a 500m de los “Seven bulls”, los fotografiamos como dios manda. La pareja holandesa nos dice que hay una cascada a unos 8 km y nos unimos a ellos, el camino es ancho y las vistas son increíbles a pesar que de tanto en tanto nos llueve (pero es algo puntual), siempre vamos al lado del rio, cruzándolo varias veces. Por el camino nos deleitamos la vista con los paisajes, la naturaleza, la gente local, los animales y los yurts. Gracias al móvil de la chica holandesa que tiene un mapa offline llegamos a la cascada. El último tramo es cuesta arriba pero a medida que ganamos altura las vistas mejoran. La cascada está bien, pero el camino ha estado espectacular. La vuelta como todo el rato es cuesta abajo se hace más fácil y por supuesto más rápido. Una vez de vuelta a Jeti Oguz y sin opción a coger una marshrutka, volvemos a nuestras andadas, dígase hacemos autostop. Esta vez nos recoge una ambulancia que va con un grupo de ciclistas que está dando la vuelta al lago en bici y que casualmente van hacia Karakol, por lo que nos deja en la esquina de nuestra guesthouse. Desde luego hoy ha sido un día excepcional. Pero como no hemos comido casi nada, hemos de caminar hasta el centro para llenar nuestras panzas y luego volver a la guesthouse a ponernos cómodos y hoy sí: subir el blog a la red y a ello nos ponemos hasta la 23h, hora en que nos vamos a dormir.





El autobús privado que nos sube hasta Jeti Oguz Resort


Una de las paradas para hacer fotos: un campamento de nòmadas



Piedra rojiza, típica de la zona

Parada de venta de miel, llena de colmenas.

Los "Seven Bulls"

Camino de subida a la cascada

Yurts por el camino: que no se diga, pero los nómadas también tienen sus Audis.

Campamento nómada en el valle de las flores

Vistas al valle

Cascada

Vistas

Foto para el recuerdo de un día espectacular.

En la ambulancia de vuelta, con la pareja holandesa.

Nuestro puesto local para la compra de kebabs. El chico muy majo me envió un whatsapp para que le enviase sus fotos.

Nuestro dormitorio en Nice Guesthouse

12/07/2017 De Tamchy a Karakol

Hoy es mi cumpleaños y decidimos celebrarlo trasladándonos a Karakol, uno de los sitios más turísticos de Kyrgyzstan y uno de los “imperdibles”.
Decidimos empezar el día en modo aventura y nos dirigimos a la carretera principal con nuestras mochilas y un cartel con el nombre de nuestro destino: Karakol.
En Kyrgyzstan no existe el autoestop, ya que todo el mundo que tiene coche aprovecha para ganarse unos extras recogiendo a la gente en la carretera. Así que cuando le explicamos al primer coche que pasa que queremos que nos lleve “sin dinero”, el señor se muestro asombradísimo, aunque al final, no sabemos porque, accede a llevarnos hasta Cholpon Ata, des de donde podremos tomar una mashrutka a Karakol. Por el camino recogemos a más gente, y estos sí que pagan su trayecto....
Una vez en Cholpon Ata, caminamos hasta la estación y rápidamente encontramos nuestra mashrutka. Sin pensárnoslo nos subimos y en 3 horas llegamos a destino, hasta aquí nos a salido todo redondo. No sabemos donde estamos ni donde esta el centro y sólo tenemos un mapa del 2007, pero nos lanzamos a la aventura y tras más de media hora de caminata llegamos al centro pero sin saberlo... Entramos en una especie de agencia de viajes y le sacamos toda la información posible, y tras dar un enorme rodeo terminamos a 50m de la agencia de viajes delante de una guesthouse.
Como no hay nadie en recepción recurrimos al viejo método, uno se queda con las mochilas mientras el otro busca alojamiento, en este caso le toca a la BM que es más tikis-mikis que yo. Vuelve al cabo de una hora, sofocada y cansada ( la calor y las distancias hacen mella en ella). De camino a la guesthouse me explica todo lo chula que es, y de verdad que no se queda corta, hoy el día nos esta saliendo redondo. La guesthouse se llama Nice Guesthouse, curiosamente si lo reservas por internet es mucho más caro que si vienes en persona. Una vez instalados salimos a buscar algo de comer más que nada porque ya son las 16h y estamos que nos caemos, y para celebrarlo nos compramos un par de Kebabs y una Coca-cola, y nos vamos al parque más cercano a celebrar mi cumpleaños.. Con las barrigas bien redondas intentamos caminar y conocer el lugar, pero el destino es caprichoso y decide ponerme delante de mis ojos una pastelería donde no sólo venden pasteles sino también porciones de estos, y un cumpleaños no seria tal sin mi trozo de pastel.

Con la comida saliéndonos por las orejas visitamos el mercado que tenemos al lado, luego nos dirigimos a correos y finalmente a la oficina de información donde ponemos a prueba sus conocimientos sobre el lugar y sus alrededores. Tras tanto trajín volvemos a la guesthouse, donde nos ponemos cómodos y nos relacionamos con los demás huéspedes, y antes de acostarnos nos tomamos una Pepsi en el porche de la guesthouse, hasta que llega la hora de acostarnos.

A la espera de un transporte que nos lleve a Karakol

En Karakol, llevamos la ropa y juguetes que traíamos desde España a un lugar benéfico, llamado Fat Cat Karakol que se encargarán de llevarlo todo a las aldeas de los alrededores

Contento con mi super-kebab

Y no podía faltar el pastel.....

Para celebrar mi 45 aniversario!!!

Paseando por el mercado de Karakol

Los puestos están hechos de containers de hojalata.

10 y 11/07/2017 Tamchy

Como somos animales de costumbres y la BM y yo arraigamos raíces con una rapidez sorprendente lo primero que hacemos al levantarnos es desayunar y llenar nuestros buches, nos ponemos los bañadores, la crema de sol y lo imprescindible para pasar el día en la playa. En estos dos días no salimos antes de las 10:30h (el dormir tapados con edredones nos hace entrar en coma profundo por la noche).
Como hace mucho sol preguntamos el precio de las sombrillas, pero por tres o cuatro horas de sol no nos vale la pena pagar lo que nos piden(sobre las 15 0 16h vienen los nubarrones). La playa esta llena pero no abarrotada, y nos instalamos en nuestra parcela del primer día, los lugareños son gente muy abierta y curiosa, de tanto en tanto se nos acercan y nos preguntan cosas, a mi personalmente me tienen mas que visto por mis paseos por la playa con cámara en mano y fotografiandolo todo. Incluso cuando se van y dejan sus cosas nos piden que se las vigilemos. Para comer el primer día repetimos el “plato” del día anterior y el segundo día compramos en la misma playa un pescado ahumado riquísimo (así no hay manera de bajar nuestras reservas de grasa). La BM lleva una bolsa de caramelos y los va ofreciendo a los niños que hacen venta ambulante . Hay algunos que venden pescados, otros pastas, mujeres con bananas....Un grupito de niños a los que la BM les ha ofrecido caramelos, vuelve y nos regalan una mazorca de maíz. Aunque al principio pensamos en no cogerla, los niños parecen muy ilusionados así que la aceptamos y les ofrecemos un gran puñado de caramelos que les hace aparecer una gran sonrisa en sus caras. La gente es sumamente agradable y aunque casi nadie habla inglés, eso no impide que se acerquen e intenten intercambiar cuatro palabras con nosotros.
Cada día, después de la comida aparecen las primeras nubes y la brisa se convierte en un ligero viento, la BM y yo regresamos a la guarida a buscar nuestras camisetas de manga larga y tener una tarde agradable. Cuando nos cansamos de hacer la lagartija, nos levantamos y andamos por la playa apreciando todo lo diferente y exótico que es el lugar, sus gentes, sus fisionomías, sus ropas, sus maneras de hablar y reír e incluso sus maneras de beber. Hay mucho turismo ruso, algunos me ofrecen botellas de vozca para que eche un trago y amablemente tengo que decir que no por lo que a continuación me ofrecen cualquier otra cosa que tengan a mano.
Hago fotos a una pareja de ancianos, ellos se muestran agradecidos y me dan las gracias. Hablamos con unas señoras que nos ofrecen que vayamos a su hotel a bañarnos en aguas termales (aunque al final no vamos). Tomamos el sol. Leemos. Pasamos la tarde. Cuando ya el sol esta bajo nos compramos nuestro refresco y nos lo tomamos a la orilla del lago disfrutando de sus vistas y sus montañas nevadas (en pleno Julio).
Para la cena nos aprovisionamos de noodles y nos lo tomamos en nuestra guarida después de una buena y calentita ducha.

Ya sólo nos queda hacer el blog e irnos a dormir, cosa que hacemos con gusto, en nuestra gran cama, con nuestro edredón, tan a gustito.....

Típico sombrero kyrgys

Un bañito en el lago?

Vistas des de Tamchy

Sí, sí.... de verdad que nos hemos bañado!!!

09/07/2017 de Bishkek a Tamchy

El despertador suena a las 05h, pero con el sueño que tengo dejaría el viaje en tren para otro día, mi único consuelo es que no hace calor aún. Tardamos media hora en poner los pies en la calle y media hora mas en llegar a la estación de tren, por lo visto no somos los primeros y eso que el tren no sale hasta las 06:40h. Compramos los billetes sin ningún problema. La espera la hacemos con la gente local y cuatro mochileros mas. Cuando llega el tren todo el mundo ataca las puertas de acceso sin miramientos, y nosotros que tenemos experiencia ni nos lo planteamos, subimos de los primeros y encontramos un par de sitios al lado de la ventana. Lo curioso del tren es que no tiene asientos, todo son camas y literas, donde la gente aprovecha para sentarse o tumbarse. El trayecto dura 5 horas pero las vistas bonitas no llegan hasta la tercera hora, el tren hace sus paradas correspondientes y la gente va subiendo, aunque en ningún momento llega abarrotarse. El sistema de ventilación no debe funcionar porque hace un calor infernal, incluso la gente local no deja de sudar y abanicarse. Yo aprovecho para recorrerme todos los vagones unas cuantas veces y fotografiar todo lo interesante del tren. Para nuestra pena, no pasa ninguna mujer ofreciendo comida, bebida o café, suerte que veníamos preparado para el trayecto y además de llevar nuestras provisiones, en el tren hay un viejo termo que funciona a carbón y que nos provee de agua caliente, que junto con nuestros cafés de sobre, nos permiten tomarnos el merecido desayuno que no habíamos tomado por la mañana.
Finalmente a las 11:20h llegamos Baylchy, ultima parada. La estación se encuentra en medio de la nada y nuestra preocupación es como nos vamos a mover hasta llegar a nuestro próximo destino. Por fortuna para nosotros, fuera de la estación está lleno de “marshrutka” esperando a los pasajeros del tren. Sin mucha complicación y sin hablar ruso, encontramos la nuestra, pero como la BM no tiene asiento y se termina sentando en el suelo, el conductor nos cobra la mitad de lo que nos había dicho al principio.
Durante el trayecto en la furgoneta, vamos pasando “pueblos” compuestos de cuatro casas y me voy preguntando dónde estamos yendo....
Finalmente llegamos a Tamchy, el conductor nos deja en el arcén de la carretera y el principio de una calle, y la buena suerte nos acompaña porque la calle está llena de alojamientos. Después de preguntar en varios, la BM se decide por el que más le gusta, ponemos a trabajar la maquina negociadora, que a pesar de tenerla llena de polvo trabaja a las mil maravillas, ya tenemos alojamiento a tan solo 100 metros del lago Issyk-Kul: una gran habitación tipo apartamento a la que se entra por la sala de estar, donde hay una mesa y dos sillas, la nevera, un espejo y un perchero, un cuarto de baño con bañera y agua caliente y una habitación enorme con cama de matrimonio, 2 sillones para relajarnos, armario para la ropa y TV. Y por sólo 5 euros!!!!. Eso sí, muy sencillito y al estilo kurdo. Nos sorprende que la mujer de la casa, cuando nos prepara la cama nos deja un montón de mantas, cosa que no comprendemos... Venimos de pasar temperaturas de 40 grados y ahora nos dan mantas??
Una vez instalados nos ponemos los bañadores cogemos las toallas y justo salir de la guesthouse la BM ve a un hombre delante de un horno turko sacando una especie de bollos rellenos de carne que huelen especialmente bien. Sin dudarlo la BM compra un par, nos sentamos a la sombra y le pegamos un mordisco. El bollo está delicioso, relleno de carne de cordero especiada que se derrite en la boca, cocinada al horno.... Al momento otorgamos la primera “Mà d´angel” de este viaje: al señor del horno de delante de nuestro alojamiento!!! Con el estómago contento, nos tumbamos en la playa, que está abarrotada de gente, sombrillas, motos acuáticas, la banana acuática la cual es arrastrada por una moto de agua y en cuanto esta gira todos van al agua, también hay toboganes, cruceros por el lago, patinetes en forma de cisne, camas elásticas, puestecitos de ridículos souvenirs , chicos paseando camellos para que la gente se haga fotos, otros con burros y alguna cosa mas que ahora no me viene a la mente. Y gracias a Dios que no estamos en Cholpon-Ata,la localidad turística de la zona, y hemos optado por esta por ser más tranquila. Pero centrándonos en el lago, cuando la neblina lo permite las vistas son impresionantes, vemos las montañas que rodean al lago con sus cumbres nevadas. Por supuesto que nos bañamos y hay que reconocer que el agua no esta fría. En cuanto nos recuperamos de la novedad del lugar, yo cojo mi cámara e inmortalizo los momentos más interesantes que le parecen a mi ojo.
A primera hora de la tarde todo cambia: de golpe empieza una ventolera que hace imposible quedarnos en la playa, ya que nos entra arena por todas partes. Luego el cielo se cubre y llegan los goterones. Todo surrealista: ayer nos derretíamos de calor en pleno asfalto y hoy que estamos en la playa, hace viento, llueve y refresca! Es como una broma de mal gusto... El cielo se tiñe de negro, llegan los rayos y truenos, el frío, la tormenta... y suerte que tenemos nuestra guarida, en la cual nos podemos refugiar de todas las tempestades. Descubrimos que nos hemos quemado y parecemos dos gambas, poco rato que hemos estado y que color mas rojizo hemos cogido.

En el “apartamento” tenemos cubertería completa, compramos unos noodles que nos comemos junto a la ventana mientras oímos la lluvia. Después, nos tomamos un café en las escaleras de acceso a la habitación y tras una ducha calentita, nos retiramos a nuestra cama, donde dormimos tapados con los edredones hasta las cejas. Parece un chiste barato!!!! 


Esperando el únco tren que todavía funciona en Kyrgyzstan

Dentro del tren, todo son literas y la gente aprovecha para descansar tras el madrugón

Nosotros preferimos un compartimento de dos y tomarnos unos cafés mientras disfrutamos del trayecto

Des de la venana del tren

Y eso que sólo es un trayecto de 5 horas!

Bollos deliciosos rellenos de corderos

Este hombre se gana la primera "Ma d´Angel" de nuestro viaje

Camellos en la playa?? Sí, esto es Kyrgyzstan!

Primeros rayos de sol en Issyk Kol, el segundo lago alpino más grande del mundo, después de Titicaca

Por supuesto, no estamos solos.

PAra no ser un sitio turístico........ no está nada mal

Que no falte nuestro refresco al final del día

Y para cenar, unos noodles, en casita!

08/07/2017 Bishkek

Empezamos un nuevo día sudando como pollos nada más abrir los ojos. Nuestra habitación es agobiante por la calor que hace y no hay ni un solo ventilador. La Serbia, que parece que no tiene intención de marcharse, se ha comprado uno para ella, ya que a causa de su lesión se tiene que quedar más días.
Nosotros salimos a explorar nuevas áreas de la ciudad o dicho de otra manera, vamos a callejear y perdernos hasta la saciedad, aunque primero nos acercamos a la oficina CBT (se encarga de promover las estancias en casas particulares para que las familias de los pueblos puedan también beneficiarse del turismo). También ofrecen información sobre transportes y organizan excursiones, traslados....
El hombre es muy amable, nos regala un mapa, nos da información y salimos de allí más tranquilos. Parece que la zona que vamos a visitar primero (el lago Issi Kul, el segundo más grande del mundo después del Titicaca) es la más turística del país y abundan los transportes, los alojamientos... con lo que no tenemos que preocuparnos por nada.
Con los ánimos más subidos, decidimos perdernos por la ciudad y descubrimos la zona “moderna”, de bonitos centros comerciales con AACC, restaurantes xics, plazas y grandes arboledas... Vemos a lo lejos los minaretes de una mezquita y decidimos acercarnos. El lugar está muuuuuuucho más lejos de lo que parecía inicialmente, el sol esta en su máximo rendimiento, las sombras han desaparecido y para colmo la mezquita está casi acabada pero no se puede entrar. Como no aguantamos mas decidimos volver a nuestra madriguera, pero por desgracia nos perdemos, teniendo que deshacer el camino hecho y llegar hasta los grandes almacenes con AACC, nos tomamos un vaso de refresco que venden por la calle sabor a mojito, no se si realmente es un mojito o es que hemos cogido una insolación.
Un poco mas recuperados y viendo que no llegamos a la madriguera decidimos comer un kebab cada uno, el restaurante bueno esta justo al lado de los grandes centros y la plaza con fuentes.
Una vez comidos y refrescados caminamos por la arboleda que va desde la estación hasta un parque donde los pintores exponen sus obras( o viceversa), y todo hay que decirlo, son de un realismo increíble.
Como mañana es día de traslado y no nos sabemos muy bien el camino de la estación de trenes hasta nuestra guesthouse decidimos hacerlo bien pasada la tarde, no sea cosa que mañana a las 05:30h nos perdamos o hagamos inventos que no tocan. Tardamos unos 25 minutos, todo bien.
En la sala de estar de la guesthouse nos encontramos con la Serbia que hoy parece estar de muy buen humor. Volvemos a salir para comprar nuestra cena y nuestro refresco, por supuesto el refresco no llega a nuestra madriguera, pero sí la cena. La mujer serbia la ha vuelto a liar: para evitar problemas posteriores ha ido a pedir la cuenta y aclarar a cuánto le cobrarán la noche a partir de este momento y parece que los dueños no entran en razones, le dicen que ahora hay un precio nuevo y que si no le gusta le “aconsejan” que mañana se vaya. La pobre esta sorprendida y asustada, se encuentra muy mal de la espalda y no puede hacer el traslado de una guesthouse a otra, teóricamente venía para recorrerse el país en bicicleta pero su espalda no se lo permite, ha tenido que ir al medico, hacerse resonancia, pincharse, y hacer rehabilitación. Les intenta hacer entender a los dueños que no pueden subir el precio a un huésped que ya está alojado allí sin ni siquiera comunicarlo, èro no hay manera.... La conversación va subiendo de tono y llega un momento en que la dueña desaparece y le dice que no quiere vela más. Nos pregunta a que hora nos iremos mañana, para ayudarla a hacer el traslado, pero sintiéndolo en el alma nos será imposible porque marchamos con las primeras luces del día.
Tras este mal trago y la cena, terminamos de hacer las mochilas e intentamos dormir un poco.


Por todo Bishkek hay grandes estatuas de la época soviética

07/07/2017 Bishkek

Sobre las 08h nos levantamos, el sol aprieta y la calor no digamos. Hoy nos vamos al mercado principal de la ciudad (Osh Market), por dos sanas razones: 1. Porque nos gusta 2. Porque nos dará información del país, comidas, alimentos, utensilios y también algo de precios, porque la verdad sea dicha no tenemos ninguna referencia.
Para llegar al mercado cogemos un bus que nos deja en la esquina, y las primeras y medianas impresiones son mas bien flojas, el mercado no está ni por asomo a nuestras expectativas, pero ya que estamos aquí vamos a explorarlo a fondo.
Nos pasamos todo el día en él, al final consigo hacérmelo un poco mio y ya me ubico en cualquier parte del mercado. Descubrimos el gremio de joyería que se encuentra en un enorme edificio al lado del mercado y a pesar que a la BM y a mi no nos gustan las joyas a este le dedicamos tiempo aunque no atención, los “pobrecitos” tienen todo el edificio con aire acondicionado y se está en la gloria.
Al final terminamos saliendo del edificio para volver al calor. Nos damos una vuelta mas y abandonamos el mercado a media-tarde. Volvemos a pie, callejeando y perdiéndonos para volvernos a encontrar (la BM hoy esta de bajón y lo de perdernos no le ha sentado muy bien, además la calor puede con ella y ha verbalizado que prefería estar en el trabajo que aquí conmigo de viaje, que es lo peor que he oido decir por su boca....) Yo la verdad tampoco voy mejor que ella y el calzado que me he traído esta haciendo estragos en mis pies. Para subir los niveles de azúcar nos tomamos una Pepsi y justo entonces dejamos de mirar al suelo y encontramos una guesthouse ( nos hace felices saber que tenemos alternativa a la nuestra en caso que esté llena a la vuelta). Con los niveles de azúcar más altos, una alternativa a la hora de dormir, la temperatura baja hasta los 31 grados, se hace agradable pasear...Siguiendo con nuestra tónica seguimos andando sin rumbo ni destino y por casualidades de la vida vamos a parar delante de un restaurante que hace unos kebabs enormes, baratos y riquísimos, hoy si cenamos bien ( me atreviera aventurar que demasiado). Volvemos a nuestros aposentos chino-chano porque creo que llegaríamos antes haciendo la croqueta.
En la sala de estar de la guesthouse nos reencontramos con la mujer Serbia de ayer. La BM le comenta que los precios que salen por internet de nuestro alojamiento y los que hemos reservado no se corresponden, la Serbia se da cuenta que le sucede lo mismo y bajan las dos hablar con los sobrinos de la propietaria, que hablan ingles, y se arma la marimorena.... por suerte para nosotros lo nuestro se soluciono en 2 minutos (el alojamiento se había equivocado al poner los precios de las habitaciones, pero como el error es suyo, lo asumen. En cambio, la mujer serbia que debe medir 1,90cm habla muy alto y gesticula mucho ( en resumen parece uno de los molinos de Don Quijote) no lo tiene tan fácil ya que ella hizo también la reserva con precios erróneos para unos días pero después se lesionó (es ciclista) y decidió quedarse con la reserva inicial ya caducada suponiendo que los precios serían los mismos y ahora le dicen que debe pagar la diferencia de precios y si no le gusta ahí esta la puerta.
Por hoy ya hemos tenido suficiente y nos retiramos a nuestro aposento a intentar dormir arropados por la calor.

Osh Bazar

Pan no nos faltará

Deliciosas comidas.....

Tumbados a la sombra, descansando bajo temperaturas de más de 40 grados

Esto sí que es un kebab!!!

Puesto de especias



Del 05/07 al 06/07/2017 de Barcelona a Bishkek

Por fin estamos en el aeropuerto con nuestras mochilas en la espalda. Hacemos el checking con el único inconveniente que sólo nos facilitan las tarjetas de embarque hasta Estambul, pero en cambio sí podemos facturar hasta Bishkek las mochilas. Nos dicen que no nos preocupemos, que es normal, que les sucede siempre, pero cuanto más tranquilidad nos envía la azafata mas preocupación recibo yo. Como no podemos hacer nada, decidimos pasear un poco por el aeropuerto, comer algo y bebernos los refrescos antes de cruzar el control de policía.
Nuestra compañía, Air Pegasus, es más barato que cualquier compañía conocida, por supuesto que no nos entra la comida, pero la BM viene cargada para alimentar a un regimiento (hambre no pasaremos y el flotador de la barriga tampoco lo perderemos). Por si las moscas, nos repartimos un poco la comida. Yo paso el control sin problema, e pero la BM se a olvidado de vaciar la cantimplora, y por ello la obligan a abrir la mochila y descubren que lleva una cinta americana (la utilizamos para atar los sacos que protegen las mochilas). El guarda no la había visto por el escáner pero si al abrir la mochila y nos la confisca, explicándonos que nos puede permitir pasarla porque con ella podríamos amordazar y atar a la tripulación... Parece que nuestras pintas de terrorista nos obligaran a conseguir otra, pero al menos salvamos la comida.
Mientras esperamos en la puerta de embarque, aparece un azafato con el que ya habíamos coincidido a la hora de facturar el equipaje, que atraviesa a la gente con su mirada y cuando habla... querrías que la tierra se te tragase. Una mujer tiene la valentía de acercársele, a lo que él responde a grito pelado diciéndole que haga el favor de sentarse hasta que él nos autorice a levantarnos. Procuramos pasar desapercibidos, nos da miedo que nos quite nuestras tarjetas de embarque! Todos los pasajeros tenemos la mirada clavada en el suelo, reina un silencio sepulcral y nadie se atreve a mover un dedo hasta que nos dan orden de hacer dos filas. El azafato le dice al primer pasajero de la otra fila que se retire dos pasos hacia atrás, este no se mueve mucho y como castigo deja a esa fila plantada y nos da paso a la nuestra. Que suerte! El interior del avión es clavadito a Ryannair pero en vez de tanto azul aquí el color dominante es el naranja.

El vuelo transcurre sin incidentes. Al llegar a Estambul nos dirigimos al mostrador de checkings, y el personal amablemente nos hace esperar casi dos horas antes de darnos nuestras tarjetas de embarque y dejarnos pasar a la zona de dutty free. La zona no es muy grande pero esta lleno de bandejas de dulces típicos del país que puedes “degustar”.Cuando los dulces nos empiezan a salir por las orejas decidimos sentarnos y esperar mientras nos tomamos un café. Justo le doy el primer sorbo y un extraño me pica en la espalda y me indica que se me ha caido la cartera ( yo nunca llevo cartera), así que la recojo y después de varias indicaciones consigo entregarlo a la policia, el cual debe estar aburrido y empieza acribillarme de preguntas a las cuales no tengo respuesta...
-donde la has encontrado
-donde esta la documentación
-donde está el dinero
-esto es tabaco o otra cosa
-enséñame tu pasaporte
-de donde vienes , a donde vas
y unas cuantas mas que no me acuerdo.... incluso se queda con mi tarjeta de embarque.....Por suerte para mi aparece el hombre de la cartera, responde velozmente todas las preguntas y me deja ir, ya me veía pasando la noche en el cuartelito por hacer una buena acción.
Al final conseguimos subirnos al avión que nos lleva a Bishkek, dormimos todo el trayecto y ponemos pie en tierra sobre las 07:30h.
La primera impresión es que hace calor y del bueno y nosotros con botas altas y saco de dormir potente, estamos pensando en facturarlo, porque vemos que no lo vamos a utilizar. Pasamos los controles sin problemas pero con demora, los funcionarios son lentos. Una vez nos hemos cargado las mochilas, cambiamos algo de dinero para podernos mover un poco por la ciudad. Encontramos el bus sin ninguna dificultad dejando al lado los taxis baratos por solo 10 euros. Una vez en la ciudad nos cuesta lo nuestro encontrar la guesthouse que tenemos reservada por tres de noches. Damos vueltas y más vueltas, preguntamos en todas partes, pero nadie habla una palabra de inglés.....Al fin sobre las 12:30h ponemos pie en nuestra habitación, la señora es muy amable, no habla nada de inglés ni de ninguna otra cosa. Nos enseña la habitación y nos invita a un te con pastas a pesar que no tenemos hambre y solo pensamos en una buena ducha y un cambio de vestuario, al final conseguimos nuestros objetivos.
Por la tarde después de interrogar a otra huésped y sacarle toda la información que podemos sin que pensara que trabajamos para los alemanes, salimos a conocer un poco la ciudad. Lo que mas me sorprende es el silencio y las montañas nevadas que la rodean, aunque no entiendo la calor bochornosa que hace.
Aquí todo esta construido a lo grande, también las manzanas de edificios y eso representa mas kilómetros para nuestras piernas, encontramos unos grandes almacenes donde aprovechamos a tomarnos una Pepsi. Con un poco de azúcar en el cuerpo seguimos nuestra exploración por la ciudad y aprovechamos a cambiar divisas, ya solo nos queda encontrar un lugar para comer, porque en esta ciudad no hay paradas ambulantes de comida.
De regreso de la exploración ( dígase pasear por la calle principal y visitar un par de monumentos que nos caía de paso) regresamos a nuestra nueva madriguera y por el camino como no hemos encontrado nada acabamos entrando en un restaurante donde dan poco, cobran mucho y la calidad mas bien flojilla.

Una vez en nuestra habitación, disfrutamos de los calores residuales del día (no tienen ni aire acondicionado ni ventiladores) y ya de noche apago las luces y bajo persianas.

Nuestras mochilas, listas para la aventura

Últimas despedidas, antes de embarcar

Tomando un café en el aeropuerto de Estambul
Nuestra primera marshrutka hasta Osh Bazar des de el aeropuerto (40 com por persona)

Buscando nuestro alojamiento....

En Bishkek podemos ver muchos bloques de la época soviética

Cuando la calor aprieta, una Pepsi fresquita entra bien, especialmente si es en un centro comercial con AACC

En el paseo de la estación hay diversas marquesinas con unas casitas al lado llenas de libros para leer.

Libros en préstamo, a lo largo de todo el paseo.

Centro de Bishkek

Cuenta atrás para los Juegos Olímpicos Nómadas, que se celebran cada dos años.

Añadir leyenda

Qué tal un buen plato de noodles?