sábado, 9 de septiembre de 2017

14/08/2017 Skofja loka

Nos levantamos a las 07h, seguimos nuestra rutina matutina punto por punto y sobre las nueve pasadas estamos todos al coche. La intención es hacer una ruta y nuestra primera parada es Skofja Loka una población medieval pequeña, pero pintoresca, conocida por su artesanía. Los de la oficina de turismo son muy amables y nos dan todo tipo de información, el parking hoy es gratuito (los otros días todos han sido de pago). El tiempo nos acompaña y el calor también. Nos recorremos todas las calles,no es muy difícil ya que son bien pocas y subimos a un mirador, pero hoy a mi suegro le ha cogido una pájara y el pobre va ahogado. Por supuesto sacamos fotos de cada esquina del pueblo y a la hora de comer, la BM compra unos refresco y media sandia, bajamos al rio a montar el picknic, y entre la comida que ha preparado la suegra, los refrescos y la sandia, con vistas al río, puedo afirmar que he comido como un rey.
Tras la comida dejamos a mi suegro y suegra en la heladería del pueblo con la Orellotes y la BM, el Rufo y yo aprovechamos la calor y el sol para ir a visitar una iglesia que por supuesto está en lo alto de una colina, pero la subida y los calores compensan las vistas, aunque al Rufo las calores y el sol parece no afectarle.

De regreso, con mis suegros, aprovechamos para tomarnos un helado y refrescarnos. Ya son casi las 18h, vemos que el día de ruta se ha quedado con una visita, pero no todo puede salir como uno planifica... Volvemos a la capital y enredamos a mis suegros para que nos acompañen a pasear por el centro, y el enredo funciona. Hay que ver como cambia la cosa en un día de lluvia a otro soleado, las calles están llenas de turistas y gente local, los bares y restaurantes llenos y mis pupilas dilatadas intentando captarlo todo. Sobre las 21h nos recogemos a nuestro aposento y volvemos a nuestra rutina sin saltarnos ningún punto, incluso los perros la siguen a rajatabla.

Paseo por el pueblo

Lleno de preciosos rincones

Castillo de Skofja Loka

Y detalles pintorescos de sus patios interiores

Caminando por los alrededores



Famosos dragones en el puente de Liubliana

Helado de recompensa tras la caminata

Que envidia! La gente bañándose y yo sin bañador!

Paseo por Skofja Loca

Y paseo de vuelta a Liublana

13/08/2017 Bohin

Hoy volvemos a la zona de Bled, pero nos pasamos el lago de largo y nos vamos a otro lago cercano: el lago Bohin. De entrada nos sorprenden con que hay parking gratuito!!!! Creo que es la primera vez que dejamos el coche sin abrir la cartera! Hoy hemos traído todos el bañador, excepto el suegro, que es de secano. Cuando vemos el lago nos emocionamos: se puede nadar, tomar el sol, jugar a bolei, los perros pueden también bañarse... todo un contraste con el lago vecino. Y el lago tampoco tiene nada que envidiar al de Bled, porque aunque no tiene una isla con una iglesia en el centro, tiene unas vistas espectaculares a las montañas. En la orilla del lago hay varias zonas de “playa”, cada cual más pintoresca. El color del agua varía del turquesa al azul oscuro. Sin perder tiempo, nos ponemos los bañadores y “al agua patos”, todos excepto el suegro y la Orellotes, que también es de secano. Pasamos la mañana en remojo y por la tarde vamos a ver una cascada. Aquí se acaba el chollo: pagamos por el parking y la entrada. Nuevamente nos hemos de turnar, porque la subida es de escalera y la Orellotes no está para estos trotes. Así que nuevamente hacemos los tándems y la BM entra con la suegra mientras el suegro, el Rufo, la Orellotes y yo esperamos nuestro turno. Al cabo de un rato vuelve la BM para decirnos que son unas 500 escaleras. Ella ya ha subido y bajado, para que nosotros podamos entrar antes de que se haga más tarde.


Vistas a los alpes des de Bohin

Este va a ser nuestro lago por el día de hoy.


La BM, recordando su niñez



Hoy me baño yo!!

Cascada en Bohin

Disfrutando con la suegra.

La foto que nadie se pierde... y nosotros tampoco!

Iglesia de Bohin

 

12/08/2017 Bled

Hoy toca visitar uno de los lugares más conocido de Slovenia: el lago Bled. Salimos cargados de energía y ganas y en cuanto llegamos al lago, nos encontramos con lo que sospechábamos: los lugares más conocidos son a la vez los más turísticos y por tanto, hay que sacar la cartera para todo. La BM va a la oficina de turismo y ante la pregunta “Donde podemos aparcar el coche de manera gratuita” la respuesta “Estamos en Europa y al igual que en tu país, los parkings son de pago”, aunque finalmente le proporcionan una información útil: hay un parking donde podemos dejar el coche por 5 euros todo el día (lo que no está nada mal, ya que el resto de parkings cobran 2 euros la hora). Aparcamos el coche y empezamos el camino que bordea todo el lago. Las vistas son espectaculares y los carteles también: prohibido bañarse, prohibido tomar el sol, prohibido tumbarse en la hierba..... Subimos hasta el impresionante castillo y volvemos por donde hemos venido: no queremos pagar la entrada por ver otro castillo más, sólo nos interesa verlo por fuera, pero incluso eso no es posible porque el castillo está en un alcantilado y por la otra cara hay la taquilla antes de la muralla. Seguimos nuestro trayecto y vemos como todo el mundo va lamiendo un helado. Comentamos en broma que deben regalarlos y nos partimos de risa, porque en un lugar donde todo funciona a golpe de cartera, parece un chiste... Hasta que se nos acaban las risas cuando la BM pregunta a una persona dónde ha comprado el helado y la respuesta es que los estaban regalando, pero ya se han acabado!! Llegamos al club de vela y aunque hay miles de prohibiciones, la gente parece hacer caso omiso de ellas y se están bañando en el lago. La BM, el suegro y yo no tenemos ganas de mojarnos, pero la suegra sí y sin pensárselo dos veces al lago se va. Rufo también decide aventurarse y se pega unas buenas brazadas.... Cuando los bañistas acaban con el baño, seguimos el paseo y llegamos a un desvío por el que se sube a un mirador. Con muchos esfuerzos por parte de los suegros (la cuesta es muy empinada y resbaladiza) llegamos arriba por turnos (alguien tiene que quedarse con la Orellotes, que no está para subir estos escalones. Las vistas son sublimes y el esfuerzo merece la pena, pero deja ya a los suegros sin muchas fuerzas para más y eso que todavía hemos de acabar la vuelta.... Vamos “pasito a pasito”, hasta que encontramos un supermercado donde compramos unos refrescos y unas patatas y nos sentamos a la orilla del lago a gozar de las vistas y cuando acabamos, un poco repuestos, volvemos poco a poco al coche.
La vuelta a Libluana se hace un poco larga: parece que nos hemos puesto todos de acuerdo para volver a la capital a la vez y cuando por fin llegamos a casa, rendidos, cenamos y nos acostamos, ya que mañana volvemos a la carga.

Un día inolvidable, aunque nos ha quedado visitar la garganta de Vingtar y poder disfrutar más del lago, así que acordamos que volveremos otro día para acabar la visita. Puesto que vemos que vamos a necesitar más días por la zona, nos ponemos en contacto con nuestro “anfitrión” y tras unas cuantas gestiones, acordamos 2 noches más, lo que nos da más tiempo para poder visitar todo con tranquilidad.

En el lago Bled.....

Vistas al Gatillo de Bled desde el lago

El mirador del Amor

También para nosotros....

Sí! Hemos dado toda la vuelta.....

Y la suegra no ha perdido ocasión para refrescarse.

La BM y la Orellotes se limitan a disfrutar de las vistas.

Para el recuerdo.

Espectacular lago Bled.

Vistas des de el mirador

Los cuatro mosqueteros




Cuidado!! Cisnes en plena libertad!!!

11/08/2017 Cuevas de Skocja Caves y Castillo de Predjama

Ayer por la noche la BM nos dejo claro que no es la chacha de todos ( una pena porque yo estaba como un rey y me da la impresión que mis suegros también) por lo que nos hemos levantado a la misma hora que ella y mientras uno hacía la compra, otro sacaba los perros y el otro preparaba el desayuno,(lo único claro que me ha quedado que el Rey es mi suegro que sigue sin pegar palo al agua).
A las 09h estamos en el coche dirección a las cuevas de Skocja, son Patrimonio de la Unesco. Una hora más tarde estamos haciendo cola en la taquilla, y por momentos tengo la impresión de no haber salido de mi país, los españoles estamos por todos sitios.
Al llevar a los perros, nos hemos de dividir en dos grupos, a la BM le toca su madre y a mi, mi suegro. Mi suegro y yo somos los primeros en entrar, vamos en grupos de 50 personas y el guía sólo habla en ingles, por suerte mi ingles está a la altura de las circunstancias y eso me permite quedar como un rey delante de mi suegro, no puedo decir lo mismo de los otros españoles que no sé de dónde sacaban las traducciones, puede que del Google. En resumen, la visita dura dos horas y la cueva se divide en tres partes, la primera parte un chusco, con ganas de volver a la taquilla a que te devuelvan el dinero, la segunda parte mejora considerablemente, con esa cuevcon una gran bóveda blanca y la última cueva me encanta: el desfiladero con el rio subterráneo, ver todo lo grande que es, incluso quedaban los rastros de los primeros espeleólogos que entraron a la cueva y por donde pasaban, y la verdad que asusta, realmente se jugaban la vida.
Tras la visita que nos dura una hora y tres cuartos, nos reencontramos con la BM y la suegra, vamos a comer que ya son las 13h y tras la comida el suegro y yo nos quedamos con los perros mientras el otro tandem visita la cueva. Seguimos la recomendación de la BM y nos hacemos un circuito de 45 minutos circular para ver las vistas de la zona.
Sobre las 15:45h llegan el tandem y la verdad no se les ve muy entusiasmados ( creo que hoy sólo yo me he tomado la pastillita de la felicidad). Tras comentar las mejores jugadas de la visita nos montamos al coche y como nadie tiene muy claro a donde ir les propongo ir a ver el castillo de Predjama, a lo cual todos dicen que sí.
El castillo, es pequeño, o al menos más pequeño de lo que me imaginaba, pero el entorno es agradable y la temperatura muy buena... hacemos las fotos de rigor, tenemos claro que no entraremos a visitar el castillo, hace tiempo nos intoxicamos de ellos y aún no lo hemos superado, pero lo que si hacemos es sentarnos a la terraza del bar, mientras nos tomamos una copa de vino y observamos el atardecer y el castillo.

Cuando nuestros ojos estan empachados de la vista, nos subimos al coche y regresamos a nuestra casa, donde nos quitamos el polvo del día, cenamos, planificamos el día siguiente y nos vamos a dormir con muchas ganas.

Entrada a las cuevas

Foto robada del interior, donde no está permitido tomar fotografías

Patrimonio de la Unesco

Castillo de Predjama

La Orellotes también ha estado allí!

10/08/2017 Liubliana

A las 07h la BM se levanta para pagar el ticket de la zona azul del coche ( sólo se puede pagar cuando funcionan las máquinas y no se puede pagar por avanzado). Después saca a pasear a los perros, compra el desayuno, nos lo prepara y nos despierta (vamos todo un chollo de mujer).
Tras el tute que nos dimos ayer, decidimos pasar el día en la ciudad y así conocerla un poco, pero como no tenemos comida ni agua ni nada con lo que llenar nuestra nevera y despensa nos pasamos por el Lidl aprovisionarnos para los próximos días. La compra nos lleva más de una hora, pero salimos satisfechos, llevamos todo lo necesario y “algo” de innecesario. Una vez todo colocado en su sitio, salimos a inspeccionar la ciudad y la verdad sea dicha, por lo poco que hemos visto y estamos viendo nos esta gustando bastante, tiene muchas zonas verdes, rio y todo es muy agradable, excepto los nubarrones negros que se van aproximando.
Antes de llegar a la zona más turística, nos pilla la tormenta en todo su esplendor, incluso con algún trueno incluido. Por fortuna, la tormenta sólo dura 20 minutos. Tras la tormenta seguimos nuestro recorrido hasta llegar a la zona turística e integrarnos con los demás turistas, incluso vamos a la oficina de turismo a pedir mapas y información varia.
Empezamos a hacer de turistas, es decir, mapa en mano y buscando los puntos de interés que recomienda el mapa. Como no, tenemos visita obligada con el castillo, pero para llegar hasta él hemos de subir toda la montañita, suerte que no hace calor perola fortuna tampoco nos acompaña, mi suegra decide tropezar y tirarse por los suelos, su pena es que no se ha hecho ni un rasguño( perdón uno pequeño en el hombro) y tiene que seguir con el ascenso al castillo. Entre risas y suspiros ( de cansancio) llegamos al castillo y para nuestra fortuna sólo unas secciones son de pago, permitiéndonos entrar y hacernos una idea de como es. La lluvia nos amenaza todo el rato pero nos respeta el descenso ( no me imagino a mis suegros bajando la ladera de la montaña todo embarrancado).
Una vez abajo, nos sentamos en un banco a mirar como una pareja canta mientras nos tomamos unos refresco, pero el viento, el frio y la Sra tormenta nos aguan la fiesta, obligándonos a plegar velas y retirarnos a nuestros aposentos. Pero no resulta tan fácil, la lluvia sube de intensidad y se hace acompañar por rayos y truenos, obligándonos a cobijarnos en un porche y esperar a que pase. En la siguiente tirada llegamos a casa bien secos, y como siempre nos suele pasar, una vez instalados y cómodos, salen las nubes blancas y el cielo azul, pero ya son las 19:30h y ya no hacemos el amago de salir.

Tras la cena hacemos un par de partidas al Rumicub, planificamos el siguiente día y nos vamos a dormir.

Liubliana, casco antiguo

Castillo de Liubliana


Aprivisionándonos

Unidos por Rufo

Paseando por el casco antiguo

Mercado de frutas

Puerta de la catedral








sábado, 19 de agosto de 2017

09/08/2017 De Barcelona a Libjuana

Hoy el madrugón no tiene nombre: a las 3:30 de la mañana los suegros, la BM, y nuestras dos mascotas (Rufo y Orellotes) nos vamos con los ojos semicerrados hacia el coche, que ya tenemos cargado desde anoche.
Acomodarnos cuatro adultos y dos perros de 21 y 33 kg es un poco complicado, por lo que la BM se sienta detrás con Orellotes en su falda.
Son 1500 km y calculamos que sobre las 19 horas estaremos en Libjuana, donde hemos alquilado un apartamento para 8 noches.
El viaje transcurre según lo previsto: una parada aquí para ir al WC, una parada allí para estirar las piernas, otra parada para que los perros hagan sus necesidades..... El tramo francés transcurre rápido y sobre las 11:15 nos plantamos en Italia, tras pagar en diversos peajes unos 70 euro. También novemos obligados a repostar en el país vecino, que no se anda con tonterías, a la friolera de 1,49 el litro de gasoil ( y porque era selfservice, si te la servían ellos subía a 1,89!!!!).
Cuando llegamos a Italia, la cosa mejora: nos pasamos unas 8 horas en sus autopistas y pagamos “sólo” 60 euros. Y para entrar en Eslovenia, el último de los pagos: la “vignete” que nos servirá durante un mes para circular por las carreteras eslovacas (30 euros).

Con ayuda de nuestro nuevo amigo (maps.me) llegamos sin problemas a la puerta de nuestro apartamento. A las 19:30h estamos cruzando el umbral de nuestra nueva casa, estamos más cansados que otra cosa. El apartamento tiene 40m2 diáfanos, con dos camas dobles, cocina y sala de estar y una terraza sobre el río que nos encanta, aunque no tiene barandilla y eso nos preocupa un poco por los perros. Cenamos la tortilla que nos ha preparado la suegra, ducha y sin pensarlo dos veces nos dejamos caer en las camas para entrar en coma profundo.

lunes, 7 de agosto de 2017

05 y 06/08/2017 De Bishkek a Barcelona

Nos levantamos a las 9, muy a nuestro pesar, sabiendo que hoy es el último día. Ya lo tenemos todo planificado: desayunamos, hacemos las mochilas, ducha, últimas compras con la calderilla que nos queda y salida para ir al aeropuerto. Hemos de tomar la mashrutska 214 hasta Osh Bazar y allí cambiar a la mashrutska 380 al aeropuerto. Todo sale redondo y a la primera y llegamos al aeropuerto 5 horas antes del vuelo, con tiempo para comer (sopa de noodles fría de Karakol que nos hemos traído desde el centro). Pese a que hemos intentado gastar todos los coms que teníamos, todavía nos queda algo de calderilla, así que aprovechamos para comprar 4 chucherías y nuestra última Coca-cola en el país, que nos tomamos a la puerto del aeropuerto. Después ya viene todo seguido: checking, embarque, subir al avión, llegar a Estambul, tomarnos nuestros cafés y buscar un lugar donde pasar la noche. Para nosotros son casi las 00h cuando aquí todavía no son las 21h, estamos muertos de sueños y hay gente por todos sitios, al final nos hacemos un lugar donde poder dormir. Pero a media noche viene la patrulla de limpieza y nos echa fuera recomendándonos otro lugar donde estaremos mejor, y la verdad es que sí, dormimos bastante bien hasta que otra viajera se despierta a las 06h y empieza a cantar mientras toca la guitarra.
No nos queda otra que levantarnos, asearnos, desayunar y morirnos de aburrimiento hasta que finalmente embarcamos. El vuelo se nos hace eterno y finalmente llegamos a Barcelona, pero la historia no termina aquí, nos han perdido las maletas, hemos de hacer la reclamación pertinente a la persona que sólo sabe hacer reclamaciones y nada más, no nos sabe dar más información.
La BM se pasa buena parte de la tarde haciendo gestiones telefónicas para saber donde están nuestras mochilas y cuando nos las devolverán.­...


Apéndice: Las mochilas nos llegan al día siguiente, y con todo controlado, damos por finalizado este viaje, que tan buenos momentos nos ha regalado..... y  que sin duda va ser nuestra primera incursión en los países STAN y que sin duda no será la última!!

A punto de subir a nuestro primer avión
Aeropuerto de Estambul, pasando el rato.



Así descanso muy bien, en mi última noche de nuestro viaje