viernes, 22 de junio de 2012

13-06-2012 Serxu

Hemos dormido como reyes, bien descansados y desayunados salimos con ganas de explorar los alrededores de la ciudad-moderna. Nuestro primer objetivo es el monasterio que hay en la entrada del pueblo, pero por desgracia no podemos verlo al ser literalmente atacados por una jauría de perros que aparece de la nada. Esta vez, nos va de un pelo.... Nos rodean por todas partes y uno de ellos se abalanza sobre mi, con la boca abierta y los dientes bien afilados. Consigo esquivarlo un par de veces por muy poco, la segunda vez me roza hasta los pantalones... Suerte que la BM y yo llevamos piedras encima (técnica de supervivencia tibetana, aprendida tras varios días en estas zonas). Nos ponemos espalda con espalda, controlando con la mirada a todos los perros y lanzándoles un misil cada vez que alguno toma la iniciativa y se acerca... poco a poco y siempre espalda con espalda, vamos dando pasos hacia la carretera, a la cual conseguimos llegar cuando estamos casi sin existencias de misiles. Una vez allí, los perros se disipan y regresan a la nada. Y nosotros decidimos que no vale la pena correr estos riesgos y pasamos el resto del día agobiados entre las 5 calles “modernas”, la mayoria del tiempo, intentando averiguar como salir de la ciudad y siendo informados por la gente que, parece ser, hay un autobús cada dos días y como no, mañana no toca, aunque lo que sí que hay, son furgonetas diarias.
Por la tarde, para sacarnos de nuestro letargo y aburrimiento, un amable policía con un coche del Snoopy, nos “invita” a acompañarle a nuestro alojamiento, a rellenar unos “papeles”. Como no habla ingles, nos pasa su teléfono móvil, donde una señorita nos informa de que estemos tranquilos, que colaboremos con su compañero en rellenar el formulario y que mañana por la mañana, hagamos el favor de abandonar la ciudad, ya que parece ser, hemos infringido alguna norma al no habernos registrado en la comisaria y no haberles informado de nuestra presencia. El dueño de la guest house, se queda blanco al vernos llegar con la policía, parece ser que el también ha infringido la norma de no haberlos avisado de nuestra presencia, pero creemos que le esta permitido continuar en la moderna ciudad.... Con el coche del Snoopy, vamos a una copistería a sacar fotocopias de nuestra documentación, tras ello, nos despedimos del oficial y sin ninguna pena, volvemos a nuestro alojamiento a prepararnos para mañana. Para cenar, como no tenemos ganas de caminar entre los perros, nos aprovisionamos con fideos instantáneos y gelatinas de fruta en la tienda de al lado. Cenamos, ritual palanganero y retirada entre mantas eléctricas. Hoy el día ha sido de lo mas emocionante.... Esta parte del viaje nos esta saliendo un poco rana, muy dura (por el tema de los perros, por el tema de la higiene -que a pesar de que la BM me tiene que recordar lo “privilegiados” que somos por estar aquí, disfrutando de este exotismo y no del primer rescate europeo a España yo no acabo de verlo-, por la comida, por los precios del transporte, por el clima.... y si todo esto parece poco, no podemos irnos a otras partes de China ya que el 19/07 debemos estar en Chengdu para recibir a mis suegros que, por tercera vez, vienen a visitarnos.

En la ciudad "moderna", se juega al billar americano en la calle....

.. la gente pasea por la calle con sus trajes tradicionales....

... se usan las sombrillas para protegerse del sol mientras se vende cualquier cosa en la calle....

.... y las mujeres usan sus mejores galas para dejarse ver, como en cualquier otra ciudad moderna!


14-06-2012 De Serxu a Manigango

Hoy no nos queda mas remedio que irnos de la ciudad, nos sentimos proscritos....Así que queramos o no, hemos de apañarnoslas con los conductores de furgonetas (que esperamos que desconozcan nuestra situación, ya que si no, a ver con que poder negociamos....) La negociación dura poco y consigo el precio que nos indica nuestra guía del 2010. El trayecto vuelve a ser impresionante, pero no solo por las vistas, sino por la inmensa nevada que nos cae por el camino y que nos hace rezar que lleguemos a salvo, ya que pasamos dos puertos de montaña de alturas superiores a los 4000 metros, por caminos embarrancados, niebla muy espesa (creemos que proviene de Lerida o Vic) y un trayecto que en principio tendría que durar 4 horas, acaba convirtiéndose en un trayecto de 7. Durante el camino, recogemos a un tibetano que sube a la furgoneta con su cría de perro tibetano y no se porque extraña razón, cada vez que puede, me pasa a mi la cuerda con la que lo tiene atado. El perro y yo nos miramos y suerte tengo que el tiene tanto miedo de mi como yo de el, por lo que decidimos no realizar ni movimientos bruscos ni sonidos prominentes.
Finalmente llegamos a destino, la localidad parece tan destartalada como las anteriores, gente tibetana por todos sitios, calles llenas de barro, etc... Eso si las vistas quitan el hipo. Antes de empezar la peregrinación llenamos los estómagos, no habíamos previsto pasar tantas horas en el coche y estamos bajo mínimos. Podemos comprobar que aquí el negocio de los gusanos no es tan rentable como en otras zonas, porque la comida, aunque cara, no tiene un precio exorbitante. Saciados empezamos la peregrinación, el primer alojamiento que encontramos esta cerrado, el segundo no tiene WC, hay que hacerlo en la calle principal, según la Sra claro esta. El tercero a pesar que tiene cuarto de baño no nos invita a quedarnos, pero vistas las opciones anteriores, sucumbimos y dejamos las mochilas allí, para justo al salir, encontrar en un calle lateral otro alojamiento mejor. Volvemos al anterior, hablamos con la propietaria que no pone ninguna traba a devolvernos el dinero y contentos, nos trasladamos a nuestro nuevo hogar, que tiene (a diferencia de los anteriores) WC, electricidad y manta eléctrica.
El resto del día (que es bien poco), paseamos por las dos calles del pueblo. Aunque la guía dice que este es el pueblo con mas perros de todo el sureste de China, la realidad es totalmente opuesta. Si que se divisa algún perro por la calle, pero son bastante mansos, tranquilos y de tamaño muy inferior a los salvajes perros tibetanos. Como siempre, nuestra Biblia acierta con todo.... Por la tarde vemos dos coches patrulla en el único cruce del pueblo, y por si acaso, preguntamos si es necesario inscribirnos. Sorprendentemente uno de los policías habla bastante bien el inglés y nos acompaña a la comisaria que esta a 20 metros para registrarnos y ofrecernos el uso de internet gratuitamente en la misma comisaria. Le agradecemos la amabilidad y quedamos en que volveremos mañana para ello. Cenamos en el mismo lugar donde hemos comido, palanganada y retirada entre mantas eléctricas a disfrutar de la lectura un rato antes de sumergirnos en el mundo de los sueños.

Esta esquina de la ciudad "moderna" es donde todas las furgonetas paran para recoger y dejar pasajeros y aqui es donde nos dirigimos a primera hora de la manyana para abandonar la ciudad de la que nos han echado....


A medio camino recogemos a este buen hombre y su perro, con el que acabo trabando amistad.



Primeros copos de nieve....

que poco a poco se van intensificando.

Peinado tibetano tradicional, con sus adornos.

Primeras impresiones de Manigango, que en principio pinta muy bien.
La BM y su pandilla.

Rio de dos colores, Manigando.


12-06-2012 De Serxu Dzong a Serxu

Hoy hace 16 años que la BM y yo estamos juntos, así que esperamos que nuestro próximo destino nos permita tener una bonita celebración, aunque visto lo visto, tampoco es que tengamos grandes esperanzas....
Desayunados y con las mochilas a cuestas, nos ponemos con nuestros eficaces pulgares en la calle de la población y el segundo coche que pasa por allí, nos recoge. El día empieza bien. Los paisajes hasta Serxu (la ciudad moderna) son igual de espectaculares que la ultima vez que nos trasladamos y los perros igual de abundantes y simpáticos también (todos se lanzan contra el coche para saludarnos). En menos de una hora, nos plantamos en la población. Sabemos que hemos llegado por que el conductor nos hace bajar del coche, aunque nosotros nos preguntamos donde esta la modernidad. Creemos que lo moderno viene porque vemos a algún hombre y mujer usando tejanos, aunque un 90% sigue con sus trajes tradicionales. Tampoco entendemos lo de “ciudad”, quizás es que supera las 5 calles (en total deben ser 6 o 7....)
Aunque en principio no teníamos pensado pernoctar en la “gran ciudad”, el hecho de que al buscar la estación de autobuses (según la guía hay dos, la del este y la del oeste), la gente nos mira con cara extraña mientras dicen “mei yo, mei yo” ( no hay) hace que nos replanteemos la situación y nos veamos obligados a quedarnos para intentar buscar con mas calma información sobre como salir de la ciudad moderna, donde no hay metros ni autobuses ni trenes.... y por la calle vemos gente montando a caballo...
El peregrinaje es muy duro.... El primer hotel en el que entramos, nos ofrece precios europeos a calidad tibetana, el segundo, dentro de nuestro presupuesto y con una habitación bastante acogedora, no tiene WC (hay que usar el del mercado publico de la planta baja, que no vamos a describir....). El resto de alojamientos o son caros o son sucios o las dos cosas, y la mayoría de ellos no tienen baño..... Al final la BM encuentra una guest house destartalada y ruinosa que curiosamente tiene unas habitaciones limpias, manta eléctrica en las camas, exterior, de nuestro presupuesto y con WC compartido pero limpio (dentro de los estándares chinos). A mas a mas, con una sala de juegos con ordenador e internet....(que no es para los huéspedes, pero que nos apañamos para que nos lo dejen usar durante algunos minutos). La comida es otro cantar... La gente local sigue viviendo del mercado de gusanos y los precios siguen desorbitados. Por ser nuestro aniversario, comemos en el lugar mas occidentalizado del pueblo, pagando lo que no vale la ración ridícula de comida que nos sirven. Para nuestra alegría, vemos dos supermercados en la ciudad moderna, uno al lado del otro. Y para nuestra sorpresa, los precios son mas caros que los de las tiendecitas locales. Pasamos la tarde paseando por las cinco calles modernas (entiéndase, llenas de barro, polvo, grúas, perros y tibetanos en trajes y olores tradicionales, soportando las miradas de sorpresa, las multitudes a nuestro alrededor para vernos mejor y mas cerca y dando la mano a diestro y siniestro). En esta ciudad tan moderna, el precio de internet es el mas caro que hemos encontrado hasta ahora.... suerte que en nuestra cochambrosa guest house, nos dejan mirar nuestro email. Por la noche, regresamos a nuestra guest house, a realizar el ritual de la palangana, poniendo un énfasis muy especial en la limpieza de nuestras manos. Para la cena, encontramos un local donde nos sirven una deliciosa y enorme sopa vegetariana por un precio razonable. Una vez en la cama, se agradece la manta eléctrica, que nos permite pasar una noche calentita y agradable, entre sabanas limpias, un lujazo!


16 anyos juntos y aqui estamos todavia!

jueves, 21 de junio de 2012

Del 09-06 al 11-06-2012 Serxu Dzong

Nuestra primera agradable sorpresa la tenemos por la mañana, cuando nuestro exótica y tradicional compañera de habitación tibetana se levanta con la vejiga (y lo que no es la vejiga) llena y... para que ir al baño si tenemos una hermosa papelera en la habitación? Y que mas da si tiene compañeros al lado?? Pues eso, que ni corta ni perezosa (eso si, pulcra) pone una bolsa de plástico en la papelera y hace allí sus necesidades, tras lo cual, esta lista para pasar un nuevo día y se va, dejándonos la papelera en la habitación.... Como podemos (a patadas) nos deshacemos del Wc portátil y lo dejamos en el pasillo, donde se queda el resto de los días, por que por supuesto, en las 4 noches que pasamos allí, la mujer de la limpieza, “sigue de vacaciones”.
Los 3 días en la zona se nos hacen bastante interesantes, ya que el lugar, podemos afirmar, es un lugar totalmente autentico y remoto. Todo el mundo nos mira con la boca abierta y todos quieren tocarnos y darnos la mano, cosa que a nosotros nos da un asco tremendo porque vista la higiene local y que no hay WC en el lugar (ni en las casas, ni en los alojamientos, ni en el monasterio...) no sabemos que pueden haber tocado esas manos. La primera mañana nos quedamos boquiabiertos cuando centenares de monjes salen del monasterio recién levantados y se sitúan al otro lado del camino para hacer sus necesidades matinales, todos juntitos, agachados mientras comentan la jugada. Por supuesto, ni se limpian las manos ni otras partes del cuerpo. Queremos creer que no llevan ropa interior, ya que si la llevan, las necesidades las hacen a través de esta...
El peregrinaje alrededor del monasterio la realizamos varias veces, siempre acompañados de algún peregrino que nos protege de los perros y con los bolsillos llenos de piedras. Pasamos miedo en bastantes ocasiones: la ciudad-calle, esta plagada de perros enormes con hermosas dentaduras, que aunque suelen estar tranquilos, de vez en cuando se alborotan y se vuelven muy amenazantes. Intentamos pasear por los alrededores, ya que las vistas son impresionantes, pero siempre hay alguna manada de perros que se encarga de hacernos volver al “centro”. Pese a todo, la gente es muy amable y el lugar nos resulta muy exótico. El tema de la comida lo resolvemos haciéndonos bocadillos de pinchos y combinándolo con fideos instantáneos. Uno de los días, vemos un sky-burial con sus buitres revoloteando alrededor (aunque por desgracia nuestra, no pillamos ningún entierro).
Otra de las cosas que nos sorprende, es la gran capacidad adquisitiva de la gente local, que pese a vestir tradicionalmente y vivir en condiciones higiénicas deplorables, manejan unos fajos de billetes enormes que no dudan en pasear por las calle.... Vamos, si nosotros tuviésemos uno de esos fajos, podríamos viajar un par de años más (sin exagerar, los vemos con fajos equivalentes a 3000 o 4000 euros....)
Otra de las cosas que entorpece un poco nuestro disfrute, es que todos los días, en un momento u otro, llueve como si hubiese llegado el fin del mundo. En esos momentos, nos refugiamos en nuestro alojamiento, que por suerte, tiene una sala de estar magnifica que no tiene nada que ver con el dormitorio... y con una TV que debe tener al menos 70 pulgadas, adornada como si estuviese en un altar. En uno de los ratos que nos refugiamos de la lluvia, nos sorprender ver que en las noticias chinas no dejan de hablar de España durante mas de 10 minutos. Vemos imágenes de Madrid, del BBVA y de alguno de nuestros políticos, pero por desgracia, no sabemos de que hablan.... pero tememos que no sera de algo bueno, si no, no nuestro país no estaría en el noticiario nacional por tanto tiempo...
Al final del tercer día, ya tenemos ganas de seguir nuestro trayecto. El baño cada día esta en peores condiciones y estamos a mas de 4000 metros, así que tenemos frío, mucho frío y en todo estos días no hemos podido hacer ninguna colada, ya que la ropa no se seca ni en broma. Por si fuera poco, la altura nos abre el apetito, durante todo el día tenemos hambre y tenemos ganas ya de comer algo nutritivo. Ademas, cuando tenemos compañeros de habitación, las pasamos canutas: están por civilizar y no respetan tiempos ni silencios: beben, hablan y fuman dentro de la habitación y nosotros ya hemos llegado a nuestro limite de resistencia.
Con un poco de pena (el lugar es idílico si no fuera por los perros, las condiciones higiénicas, el WC, los compañeros de habitación, el frío, el ritual de la palangana y el tiempo) decidimos que ya hemos tenido bastante y preparamos nuestra casa para trasladarnos al próximo destino, que según la guía, es una ciudad moderna.


La entrada de nuestro hotel, que por fuera enganya..... ya que dentro no tiene ni duchas!

Gente local, comprando ropa en el mercado callejero.
El pueblo esta lleno de tibetanos, que han substituido los caballos por motos....
Durante todo el dia, hay gente haciendo el peregrinaje alrededor del monasterio.
Durante el peregrinaje, se pasa por varios templos.
Las casetas de los monjes, son muy coloridas y estan en la ladera.
Las celdas, como veis,  son muy fotogenicas, lastima que esten rodeadas de perros!

Intentamos en una ocasion meternos entre las calles, pero tuvimos que salir por piernas rodeados de perros.


No por eso, dejamos de visitar la zona, ya que las vistas son increibles.
Aqui estoy yo, entre toda esta hermosura.
Y a mis casi 40 anyos y a 4200 metros de altura, necesito darme respiros de vez en cuando
El monasterio esta tambien rodeado de llanuras, que son una delicia para los ojos.
Como somos muy sociables, enseguida nos hacemos con una pandilla de amigotes, que nos invitan a visitar su tienda y nos ofrecen una comida local, que la BM rechaza y que yo me veo obligado a tragarme sin respirar.
Al igual que en otras zonas del Tibet, no pueden faltar los yaks.





El pueblo en si tambien es muy fotogenico, con cabras por las calles que comen cualquier cosa que encuentran.
y tibetanos con sus motos que vienen a comprar....


la gente, que no nos saca la mirada de encima....

las tiendas, con sus fachadas coloridas.....

pero donde pasamos mas horas, es dando vueltas al recinto del monasterio.

disfrutando de las vistas....

Y es que los dias que hace sol, se hace muy agradable pasear por la zona.

08-06-2012 De Yushu a Serxu Dzong

Día de traslado, esto implica madrugón del bueno, es decir, a las 05:45h estamos en pie. Como tenemos nuestra casa hecha, solo nos queda desayunar, ponernos el caparazón y salir a la calle para ir a la parada de furgonetas dirección Serxu Dzong. Una vez en la parada la negociación dura bien poco, consiguiendo acordar un precio razonable. Salimos enseguida, la furgoneta va llena, pero hemos debido coger la furgoneta errónea porque cada 2 o 3 km hemos de parar, se ve que tenemos una averiá y el conductor no sabe como solucionarla, el día de hoy va a ser muy muy pero que muy largo porque a este ritmo no llegaremos nunca. Primero el conductor va poniendo agua en el conducto refrigerante, agua que perdemos a los 10 minutos. Cuando ya nadie en la furgoneta tiene ni una gota mas de agua, hemos de ir parando por las casas pidiendo. Teniendo en cuenta que el trayecto es de 170 km y hemos de parar cada 5, echamos cuentas y creemos que ni para Navidad llegaremos. Finalmente pasa lo que tenia que pasar: la furgoneta deja de funcionar y no arranca ni siquiera con mas agua.... Así que nuestro conductor, tras mas de 1 hora intentando arrancarla con la ayuda de dos camioneros que finalmente se largan cansados y aburridos, hace autoestop y nos deja a los pasajeros en la cuneta mientras el va a la próxima población a buscar “ayuda”. Vuelve al cabo de hora y media con un garrafón de 5 litros de agua y un señor que a los 10 minutos se marcha (nosotros creíamos que era el mecánico, que lastima....). Al cabo de una hora mas, los pasajeros empiezan a recoger su equipaje y a hacer autoestop de vuelta. Nosotros somos mas atrevidos y arrancamos a andar hacia nuestro destino, para ser recogidos a los 10 minutos por un triciclo-tractor que arrastra a “nuestra” furgoneta. Llegamos al cruce y allí somos apeados. La localidad parece muy bonita y nos planteamos quedarnos hasta mañana, idea que olvidamos en cuanto tanteamos el precio de la comida. Al final encontramos un sitio donde comer (aunque fuera de nuestro presupuesto, pero algo hay que echar a la barriga, que no deja de quejarse) y saciados empezamos a andar al mismo tiempo que hacemos autoestop. Nos quedan unos 80 km hasta destino y tenemos la suerte de ser recogidos al cabo de una hora, cuando ya empezábamos a ver la cosa negra (y es que no pasa ni Dios por la carretera). Se ve que la efectividad de nuestros pulgares es elevada. Los paisajes son estremecedores: llanuras y llanuras llenas de “yaks” y tiendas nómadas, con montañas nevadas al fondo, aunque la carretera esta en estado tan salvaje como las llanuras y los nómadas: vamos pegando brincos de un lado al otro y eso que vamos en un 4x4. Nos encantaría tener nuestro propio coche para ir a nuestro ritmo y podernos parar cada 10 metros a disfrutar de las vistas, aunque tampoco podríamos salirnos mucho del camino, ya que constantemente aparecen perros tibetanos que se lanzan al paso del coche....
Finalmente y mucho mas tarde de lo previsto, llegamos a la población. Estamos contentos, por primera vez a la llegada a nuestro destino, este nos encanta a simple vista. Es un pueblo-monasterio, con una sola calle llena de barro, con un montón de llanuras alrededor, montañas nevadas y gente autentica tibetana. Vamos a la guest house que el conductor nos ha señalado (como la guía solo nombra, creemos que debe ser esa). El lugar da pena, por no tener, no tiene ni cuarto de baño, la mujer nos señala la llanura de delante para ir a hacer nuestras necesidades y por si fuera poco, la habitación es una nevera y todo alrededor esta en obras. Vamos, que nuestros ánimos se quedan por los suelos al nivel del mar (no a los 4000 metros que estamos) ya que teníamos previsto quedarnos unos días, pero en estas condiciones, la visita sera breve. Dejamos las mochilas en la nevera y salimos a explorar la calle. A los 10 minutos para un monje con un cochazo a hablar con nosotros y nos dice que hay otra guest house en el pueblo, la “Monastery Guest House”. Amablemente, nos lleve allí en coche (tampoco es que este lejos, pero aquí si tienen 4 ruedas, para que usar dos piernas). Una vez allí, y tras negociar el precio, nos enseñan el dormitorio. Para entendernos, no llega ni a una estrella, pero comparada con la nevera que tenemos, le damos la estrella pertinente. Y como plus, tiene lavabo!!!!! Pagamos 3 noches y nos volvemos a la nevera, recogemos las mochilas (por suerte aun no habíamos pagado), dejamos la llave en “recepción” (no encontramos a nadie a quien entregársela) y nos instalamos en el dormitorio, que deja que desear por su higiene. Por suerte, tenemos nuestros propias sabanas-saco, que nos quitan del apuro. Algo mas contentos, vamos a nuestro segundo cometido: la comida. Y sorpresa, sorpresa... por ser un área muy pobre, ni en Macau tenían estos precios. Literalmente, el triple de caro de cualquier lugar de los que hemos estado hasta ahora. Parece que todo esto es debido a los famosos gusanos que venden por todas partes. Nos explican que la calle-ciudad, es uno de los mercados negros de la zona, aunque no entendemos como puede ser “negro” si hay centenares de tibetanos comprando y vendiendo en la única calle del pueblo y el coche patrulla pasea arriba y abajo de la calle.... Al final nos salvamos de la ruina cenando unos fideos instantáneos y mañana Dios dirá (y esperemos que proveerá....). Por la noche, cuando ya estamos dormidos (en el dormitorio hay 3 camas, la BM y yo compartimos una y las otras están vacías) aporrean la puerta y al abrir, el monje que gestiona la GH nos dice que hay una mujer que dormirá en una de las camas: la mujer es una tibetana tradicional, gigante, con su traje, su abrigo de oso y sus joyas tibetanas. Nos miramos mutuamente, y después de inspeccionarnos, nos sumimos los 3 en un profundo sueño.



Que ilusion mas grande nos produce irnos de nuestra guesthouse!! A ver si tenemos mas suerte en el proximo destino.
En el tractor que remolca nuestra furgoneta. Al final la jugada nos salio bien, ya que el traslado no nos costo nada.

miércoles, 20 de junio de 2012

Del 04-06 al 07-06-2012 Yushu

04-07: Llegamos a la estación de buses de Yushu sobre las 11:30h, el viaje hasta aquí ha transcurrido sin problema alguno y ni tan siquiera hemos notado el mal de altura... La llegada es de lo mas deprimente, el cielo esta nublado, hace frío, barro por todos sitios y si todo esto no fuese suficiente no sabemos en que estación de buses nos encontramos, pero queremos creer que lo vemos todo gris por el largo trayecto en bus y que una vez en la ciudad, alojados, aseados y comidos lo veremos todo diferente, por lo que decidimos emprender la marcha hasta la ciudad, resultando mas lejos de lo esperado , pero mucho mas lejos (según la guía la estación de buses esta a 300 metros del centro pero tras mas de 2 kilómetros andados, no se ve ni siquiera la ciudad). Al final aceptamos la oferta de un buen hombre que nos recoge haciendo autostop y siendo llevados a la ciudad o mejor dicho a una ciudad en construcción, solo vemos tiendas de campaña donde viven familias, muchas grúas, edificios en construcción y todo lo que nos sale en el mapa de la guía aun por construir. El lugar pinta negro, pero mas negro que el cielo que ya es decir, los ánimos los tenemos por los suelos, pero para agilizar la peregrinación yo me quedo con las mochilas mientras la BM busca alojamiento. Mientras espero que vuelva conozco a un hombre que me explica que hace 2 años hubo un terremoto y el gobierno chino a invertido muy poco en la ciudad, por esto todo esta como si hubiese sucedido hace medio año. Vuelve al cabo de 2 horas, con alojamiento y sin animo y la verdad es que no es para menos, volvemos a no tener ducha, el WC nos tira para atrás, la habitación que tenemos es una habitación dividida en tres, con paredes que no llegan al techo, pequeña y a la altura de la GH. Tras el ritual de la palangana salimos a la calle (aquí las calles son de tierra) a buscar comida y ánimos, pero todo lo que encontramos son precios desorbitados, ni en Macau nos pedían tanto por una sopa de noodles, al final encontramos una Sra honrada que nos prepara unos pinchos a precio local ( o al menos esto creemos). El estomago lleno no nos ayuda mucho a ver la situación mejor pero no entendemos como una ciudad puede estar en esta situación, creemos que hace poco a pasado algún desastre, pero como estamos cansados nos volvemos a nuestra “flamante” GH a descansar y mañana sera otro día.

Tras 16 horas en el bus, estamos contentos de haber llegado. Aun no sabiamos lo que nos espereba....


La ciudad literalmente no existe, esta toda en construccion. No encontrmaos nada de lo que habia en nuestro mapa de la guia .

Solo hay tiendas y tiendas en todas partes, asi es como la gente vive 2 anyos despues del terremoto que destruyo la ciudad.



05-06: La noche ha ido muy bien, no a venido nadie a nuestra tri-habitación. Tras el desayuno, y darnos cuenta que no es un sueño sino todo es real, salimos a la calle polvorienta con la idea de visitar la Montaña de Piedra, famosa por ser una de las mas grandes de todo el Tibet, hecha por los peregrinos que van dejando piedras. Nos encontramos con que el templo esta derruido y la montaña de piedra se ha convertido en varios montículos de piedras. Por esta zona la gente es muy amable y siempre se nos ofrecen para llevarnos en coche, oportunidad que aprovechamos para volver a la estación de buses e informarnos sobre nuestro próximo destino. Nos enteremos que no hay autobuses y hemos de coger una minifurgoneta que sale desde la ciudad.
Como todavía es pronto caminamos hasta un templo que se encuentra a un par de kilómetros, dirección opuesta a la ciudad, templo que no podemos visitar gracias a la “bienvenida”de 3 perros tibetanos y suerte tenemos que un monje que estaba allí les frena la carrera hasta nosotros... Se nos termino la visita al templo y a sus frescos.
De vuelta a la ciudad hacemos autostop, y un monje tibetano nos recoge, para que disfrutemos de las vistas de vuelta nos pone música maquina a todo volumen y su conducción dista mucho de ser relajada y tranquila pero llegamos sanos y salvos a la ciudad en construcción. Como ha llovido la ciudad esta toda embarrada por lo que decidimos por unanimidad volver a la GH a realizar el ritual de la palangana, hacer la colada y salir a cenar... Sin mas diversion nos volvemos a la tri-habitación a descansar.

Todo es carisimo!!! Por suerte, en este chiringuito de pinchos, conservan los precios normales del resto de China, asi que ya sabemos en que va a consistir nuestra dieta.



Para laverse los dientes hay que salir a la calle, en las tiendas no hay agua corriente. Al fondo se ve una mujer recogiendo agua con una palangana para lavarse la cara.
La gente mayor del pueblo, se pasa el dia seleccionando piedras y buscando las que estan grabadas.. Los tibetanos suelen grabar promesas y pregarias en ellas, asi que para ellos son sagradas.
Es una pena andar por el pueblo, especialmente cuando llueve, ya que se llena todo de barro.

Este es un trocito de lo que era una de las  Mani Wall (montanya de piedras grabadas) mas grandes del mundo tibetano. Ahora solo queda algun trocito de muro en pie y el resto esta esparcido por el suelo.

Eso no impide que la gente haga su vuelta alrededor, de vez en cuando, sentandose a descansar.

La verdad es que debia ser impresionante, antes del terremoto.
Lo mas cerca que llegamos a estar del templo. A partir de aqui, los perros hicieron su aparicion y nos tuvimos que ir con las orejas gachas......

06-06: Hoy hemos vuelto a estar solos en nuestra tri-habitacion. Tras el desayuno y aprovisionarnos para pasar el día fuera, empezamos a caminar en dirección al templo Princess Wencheng que se encuentra a unos 16km. No caminamos ni un solo kilómetro que somos recogidos y llevados hasta la puerta del templo, no hemos tenido ni que hacer autostop. La curiosidad del templo no radica en el, sino en sus alrededores, ya que la colina y montañas que lo rodean, están cubiertas por miles de coloridos banderines tibetanos, de manera que hay zonas en las que ni siquiera se ve la tierra. Nos estamos hasta las 15h, hora que aparecen las nubes negras que amenazan con el fin del mundo. De camino de vuelta, nos tenemos que refugiar en un templo en construcción hasta que la tormenta amaina un poco y después, solo hemos de caminar unos 500m para ser recogidos y llevados de vuelta a la ciudad en construcción... Solo llegar reaparece el sol que hace que nos planteemos andar hasta un templo que se encuentra a 6 km, cuando estamos a menos de 1 km vuelven aparecer los nubarrones y dejan caer unos goterones que nos obligan a correr y ponernos a resguardo, afortunadamente en el lugar que nos resguardamos hay un monje con un flamante 4X4 que se nos ofrece llevarnos de nuevo a la ciudad. Como todavía es pronto, caminamos por la ciudad teniendo claro que si alguna vez volviésemos no la reconoceríamos. Otro gran negocio que hay en esta zona aparte de la construcción es la compra-venta de gusanos. Estos tienen unas propiedades medicinales que hacen que los mas económicos cuesten mas de 3 euros por gusano, hasta los 20 euros por gusano.
Nosotros por el día de hoy hemos tenido suficiente, ya cenados volvemos a la tri-habitacion a realizar nuestros rituales e irnos a descansar.
La carretera que lleva al Templo promete.....

Es algo dificil de describir.
Es curioso ver a los tibetanos arriba de la montanya del templo, lanzando papelitos de colores y cantando canciones.

Y es tan bonito ver como los papelitos vuelan y cubren todo el suelo de colores.....

Asi que para no ser menos, nosotros tambien lo hacemos. Eso si, sin cantar!

La montanya deonde se encuentra el templo, esta totalmente cubierta por los banderines tibetanos, excepto el camino por el que se hace el peregrinaje.

Practicamente no se ve ni un centimetro de tierra.


Estas cosas no se ven en cualquier parte....


07-06: Hemos decidido quedarnos un dia mas, en la tri-habitacion seguimos estando solos, todo un lujo. Hoy queremos ver un Sky-Burial (lugar donde se ofrecen los muertos a los buitres), se encuentra al lado del templo Princess Wencheng. Como cada día, volvemos a ser llevados, esta vez por la policía. Antes de llegar al Sky-Burial entramos en un templo, siendo recibidos por dos “amables” perros tibetanos que después de enseñarnos toda su afilada dentadura y dejarnos claro que somos “bienvenidos” al templo se vuelven mansos al son de un monje que aparece detrás nuestro... El monje tiene una sonrisa de oreja a oreja y no entiende como nos podemos asustar por un par de perros, pero yo ya he tenido por hoy suficiente dosis de adrenalina por lo que decidimos no ir a ver el Sky-Burial, no sea caso que nos encontremos con estos “amables” animalitos y no halla nadie para calmarlos.
Como plan B y estando al lado del templo, volvemos a visitarlo y sobre el mediodía cuando las nubes negras vuelven a aparecer, regresamos a la ciudad en construcción. Como ayer encontramos un cibercafé, hoy nos conectamos 30 minutos para surfear por la red.
Sin nada mas interesante que hacer y teniendo claro que mañana es día de traslado, volvemos a la GH a matar el tiempo hasta la hora de la cena y luego hasta la hora de dormir.

Entendeis ahora lo que es un perro tibetano??????????

Y esta noche si tenemos compañero de tri-habitacion, pero no nos disturba demasiado, aunque acentuá mas nuestras ya de por si mismas enormes ganas de marcharnos....