jueves, 3 de agosto de 2017

28/07/2017 Arnslanbob. Cascada pequeña.

Sobre las 06:30h llegamos al cruze de Bazar Korgon donde nos ceja el conductor, la verdad sea dicha hemos dormido muy bien, y ahora nos sentimos descansados.
El bus no pasa hasta las 07h y nos da tiempo a tomarnos un café frio de los nuestros. Una hora más tarde estamos en el centro neurológico de Arnslanbob. El centro es una plaza sin asfaltar, con tiendas a varios lados y muchísima gente y puestos de frutas y verduras....
Con aplicación en mano la BM me deja al cargo de las mochilas y va en busca de alojamiento, vuelve pasada media hora con un pedazo chollo, y la verdad cuando lo veo y veo la hospitalidad de la gente nos hacemos cruces de la suerte que tenemos aveces.
Una vez instalados, duchados un grupo de hombres que están allí nos piden una foto con la BM. Se la hago y luego me quieren dar un billete de 100 com con un teléfono apuntado, para que se la envíe por whastapp. Me niego a coger el dinero y apunto el número directamente en mi teléfono. Los hombres, agradecidos, nos invitan a comer y el dueño del alojamiento, que no sabemos si también es restaurante, nos trae un plato de arroz y unas tajadas de melón. Ya comidos, salimos a explorar la localidad, y de paso conseguir toda la información posible, y para esto visitamos la CBT, sólo para darnos cuenta que de precios justos “rien de rien” y a la que se dan cuenta que sólo quieres información para moverte por tu cuenta se les cierra la boca y empiezan a encoger los hombros. Pero no nos importa, hemos averiguado alguna cosa y lo que no sabemos lo averiguaremos preguntando a la gente como se ha hecho toda la vida.
Después de caminar un poco por el centro y sorprendernos lo animado que está todo caminamos hasta la cascada pequeña. Nos sigue sorprendiendo lo concurrido que esta todo, las paradas con souvenirs y algunos puestos de feria. Como no, la entrada a la cascada se paga pero como la BM y yo tenemos mucho recorrido y hemos visto cascadas mejores decidimos no verla desde abajo, pero sí desde arriba....Cogemos un “caminito” al lado de un precipicio que nos da las vistas de la zona, y la verdad sea dicha nos recuerda a la Garrotxa.
Una vez sanos y salvos volvemos al pueblo por donde venimos, hasta llegar al centro, donde cenamos en un restaurante compartiendo mesa con otros turistas. Los platos que nos traen no son nada especiales y acostumbrados a los precios de Kochkor (donde cualquier plato valía 40 com) el lugar nos parece caro y no muy bueno. Tras la cena, como todavía es temprano, paseamos por las calles no tan transitadas, nos tomamos nuestro refresco diario, y antes de retirarnos a nuestra nueva guarida, compramos yogurt liquido natural, un poco para cenar y otro poco para mañana desayunar.

Una vez en nuestra guarida aguantamos un poco por dignidad y cuando nuestros parpados no pueden más, los dejamos caer para ir a dormir.


A las 7 de la mañana, ya estamos en el cruce a Arnslanbob

Este grupo de hombres nos querían dar 100 com por hacerse una foto con la BM. Al final se la hicimos gratis y nos invitaron a comer.

Cascada pequeña de Arnslanbob. Como su nombre indica, una pequeña cascada....

Vistas al pueblo

Mercado de Arnslanbob

Aqui hemos dejado atrás Kirguistan para encontrarnos con la gente Uzbeka. SE nota el cambio en sus caras y especialmente sus sombreros.

27/07/2017 de Kochkor a Arnslanbob

Empezamos el día temprano, desayunamos, recogemos, nos cargamos las mochilas y nos vamos a la estación de mashruskas. Como somos turistas, nos toca abrir la cartera más que a los nacionales, con todo el descaro nos cobran un 25% más para el billete a Bishkek (200 com cuando el precio es 15o, pero estamos hablando que en total, nos ha costado 2,5 euros a cada uno, por lo que no entramos en discusiones). Al llegar a Bishkek todo se complica. En la estación nadie habla inglés y por más que preguntamos, no conseguimos averiguar nada para nuestro próximo transporte. Un grupo de hombres que parece no hacer nada, insiste en que tenemos que ir en minibús o taxi, para lo que nos piden entre 1000 y 1400 com. Como no los creemos mucho y puesto que hay un hostel en la misma estación de buses del que nos han hablado muy bien, vamos allí para ver si podemos dejar las mochilas y si nos pueden ayudar a buscar la información. La chica muy amable se va con la BM a averiguar precios y horarios mientras yo me quedo descansando a la sombra. Vuelve la BM con la información que el precio más económico es con minibus (1000 com) y que no sale hasta las 19 horas. Por tanto, la opción de hacer el viaje de día, se va al garete.... Ahora hemos de aguantar hasta las 19 horas bajo el sol infernal de Bishkek..... Sableamos el wifi del hostel donde nos están guardando las mochilas, nos aseamos en su lavabo y de vez en cuando hacemos un intento de dar una vuelta, que dura 5 minutos, ya que la calor hace que lo único que nos apetezca sea volver a la sombra.... Nos tomamos una Coca-cola, luego otra.... Chateamos, escribimos whastapp, nos aburrimos a morir y por fin, tras horas y horas tediosas, parece que se acerca la hora de ir de nuevo a la estación.
A las 18:30h dejamos de sablear los servicios del hostel, instalamos nuestras mochilas en el maletero del minibús y nos vamos a comprar un par de kebabs para el viaje. Pero como la salida se demora porque aún no ha llegado el último pasajero decidimos comernos los kebabs, pero justo terminarme el mio me doy cuenta que me sienta fatal.

A no sé que hora estamos en marcha, salimos de la ciudad y cuando ya es de noche todo el mundo a dormir, hasta que el conductor sobre la 1 nos despierta a todos para “cenar”, aunque solo él y otra pasajera van al restaurante carísimo en el que ha parado... El resto pasamos el rato esperando a que nos abran de nuevo el coche, para proseguir con nuestro sueño......

Estación de autobuses de Bishkek

26/07/2017 Kochkor

Hemos dormido muy bien, sobre las 07h nos despertamos la BM y yo, nuestros compañeros de cuarto aún están dormidos, nos esperamos a que se despierten para desayunar y sobre las 09h todo el mundo se ha ido. La BM quiere cambiar de guesthouse: la otra vez nos ofrecieron una habitación doble por el precio que estamos pagando ahora, pero la mujer esta vez se ha negado a bajarnos el precio y el dormitorio de 10 personas es muy estrecho, sin ninguna zona de relax. Asií que mientras yo actualizo el blog ella va a buscar alojamiento, vuelve al cabo de 20 minutos bien contenta (significa que nos trasladamos), en menos de 1o minutos estamos saliendo por la puerta despidiéndonos de la señora.
Nos instalamos en la nueva cueva, donde por el mismo precio tenemos té gratis todo el día, una nevera para dejar comida y el wifi que realmente funciona. Nos pasamos el resto de la mañana actualizando el blog, buscando ( o al menos lo hacemos ver) información sobre nuestros próximos días y hablando con los otros viajeros.
Cuando oímos las campanas de nuestras barrigas salimos a comer, ayer la BM encontró un restaurante local buenísimo y hoy vamos a repetir. Probamos 4 platos distintos y tras la comida paseamos un poco para bajarla y empezamos hablar sobre que hacer los próximos días, hasta que la BM ve a dos turistas recién llegados y muy perdidos, dejaándome a mi y a nuestros planes a un lado para darles toda la información habida y por haber de la zona.
Como la calor aprieta de lo lindo regresamos a la guarida a disfrutar de todo tipo de comodidades y de regreso la BM compra una sandía para cenar de 6 kg por 0,25 céntimos de euro. Pero aún así, no resistimos la tentación de regresar al restaurante donde hemos comido para tomarmos unos dumplings que nos encantan, ya que no sabemos por cuanto tiempo podremos disfrutar de todas estas delicias (al precio de 0,50 euros cada plato!!).
A cada turista que encontramos, paramos y compartimos información, ya que dudamos sobre si ir o no al lago de Song Kol, del que se dice en todas las guías que es uno de los más bonitos de Kirguistan. Pero la gente que ya ha estado allí se muestra muy decepcionada: parece que lo han explotado tanto que poco queda del encanto inicial. Nos explican que está lleno de yurtas (a centenares) para los turistas, que hay un montón de botellas vacías de vozca por todas partes y que está masificado... Si todavía nos quedaba alguna duda, coincidimos de nuevo con el valenciano que viene de allí y que nos dice que no le ha gustado mucho.... También Pol i Laura nos han dicho que prefieren el lago que hemos visto al de Song Kol. Así que con toda esta información y puesto que con los días que nos quedan tenemos que elegir entre diferentes destinos, decidimos que vamos a dejar el lago para otro año y nos vamos a desplazar al sudoeste del país, a una zona también conocida por sus treckings y por tener el bosque de nogales más grande del mundo: Arnslanbob. Para ello, tendremos que regresar a Bishkek (un poco absurdo ya que hemos de retroceder un par de horas de viaje, cuandi sería más fácil ir desde Kochkor, pero no hay transporte público... Nos gustaría hacer el viaje (de 12 horas) de día, para disfrutar de los paisajes por el camino, por lo que nos ponemos el despertador tempranito, comemos media sandía y nos vamos a dormir, que mañana hay traslado.


Sopa de noodles, 0,40 com (0,50 euros)

Plato de dumplings, rellenos de carne (0,50 euros)

Nuestra habitación en Kochkor, en Jailoo Hostel




miércoles, 26 de julio de 2017

25/07/2017 de Kol Ukok a Kochkor

Ha sido una noche muy, pero que muy larga. Para empezar, hemos pasado frio. Hoy han debido bajar las temperaturas considerablemente y en segundo lugar, el marido de la señora ha llegado a las 02h de la mañana borracho como una cuba, hablando a voces y haciendo ruido y hasta que la señora no ha apaciguado las aguas, bien bien a pasado una hora. Lo único bueno es que he podido salir a vaciar mi vejiga, no estaba seguro si los perros me dejarían o no, pero al estar los amos fuera no hubo ningún problema, y como no hay mal que por bien venga, en cuanto levanto la vista al cielo, puedo ver el cielo estrellado e incluso la Vía Láctea. El frío no impide que me tome mi tiempo. De vuelta al saco de dormir no sé en que punto deje de tener frio y estar despierto, pero pude descansar algo.
Tras el desayuno, el asearnos y pagar nuestras deudas, nos montamos las mochilas, cruzamos el rio mojándonos los pies y emprendemos el camino de regreso. Salir del lago y bajar el primer tramo nos lleva su tiempo, pero luego el descenso se hace bueno y en este caso las vistas buenas están de bajada.
Sobre las 11:30h paramos a comer en medio de un prado lleno de flores. Seguimos el descenso, cuando llegamos al punto que nos hemos de descalzar para cruzar el río, nos encontramos a los belgas de revista (jóvenes, fuertes y guapos) y caminamos con ellos un par de horas. Van a buen ritmo y la BM habla hasta por los codos. Nos separamos cuando ellos hacen el pit stop para comer pero nos vuelven a dar caza cuando hacemos nuestra parada. El resto del trayecto hasta la guesthouse lo hacemos juntos.
Una vez instalados y aseados salimos a comer que con la tontería ya son las 17h, la sopa de noodles con vegetales entra muy bien, tras casi tres días a base de pan con queso y mortadela esto parece comida de dioses.
Tras la comida nos tomamos nuestro refresco en el “centro” del pueblo y nos volvemos a encontrar con la pareja catalana con los cuales hablamos un buen rato, hacemos alguna compra y nos terminamos despidiendo cuando ellos van a cenar y nosotros regresamos a nuestra guarida.

Una vez en nuestra guarida surfeamos por la red, intento actualizar el blog y ponerlo al día, pero el cansancio puede conmigo y sobre las 22h bajamos las persianas.

Nos despedimos de Ainora, para empezar el descenso
Nuestro hogar de los últimos 3 días queda atrás

Bordeamos de nuevo el lago





Última mirada atrás

Manto de flores para el camino

Hacia abajo......
La BM, que se ha olvidado de mi, va dándole a la lengua con los belgas

El último tramo se hace muy duro, con el lorenzo que aprieta, pero por suerte, ya estamos casi en el pueblo.



martes, 25 de julio de 2017

24/07/2016 Kol Ukok

Somos los últimos en levantarnos, toda la familia esta despierta y el fuego de la cocina trabajando a toda máquina. Que bien hemos dormido!!! Tras vestirnos buscamos un lugar con buenas vistas y sin ninguna tifa a la redonda (esto último es casi imposible, pero lo conseguimos) para desayunar. Bien dormidos y comidos vemos el día con muy buenos ojos, así que nos preparamos para ir a ver el lago glacial y emprendemos la marcha. En teoría son sólo dos horas, pero como el lugar es mágico nosotros le echamos más de una hora extra, el tener que encontrar un lugar para cruzar el río sin mojarnos los pies ayuda a aumentar el tiempo. El tramo final es una fuerte pendiente sin un camino marcado que va al lado de la cascada, pero como es un manto de flores de colores se nos hace amena la subida.
El lago no es tan espectacular como el de abajo, pero tiene su encanto,todo estaácerca y es muy acogedor. En las aguas del lago aprovechamos para asearnos ( porque esto de hacer un homestay con los nómadas de la montaña, significa que no hay duchas), el agua no esta tan fría como creía y me apetece bañarme en el lago, la BM no me deja a pesar de que estamos solos, dice que esta nublado y voy a coger una pulmonía, una pena.
Como esta nublado y el viento hace que la temperatura baje, decidimos empezar la bajada, suerte que no nos llueve ni ha llovido hace poco, sino, no sé cómo bajaríamos.
Salvados el primer tramo lo demás es un paseo, nunca mejor dicho. Cerca de nuestra yurta vemos que están montando otra, así que vamos a echarle un vistazo, y volvemos a salvar el río “saltando” entre las rocas. Nos sentamos cerca para ver como la van montando y aprovechamos para comer, que ya va siendo hora. Justo terminamos nosotros de comer empiezan ellos y como el cielo se ha puesto negro y el frío aprieta, volvemos a nuestra yurta a tornarnos un café (dígase agua caliente con un sobre de nescafe 3 en 1) y entrar en calor.
Con la temperatura corporal adecuada volvemos a ver como terminan de montar la yurta, han aparecido más turistas: una familia de franceses y un par de holandeses sacados de una revista de modelos. Después de pasar un buen rato y ver terminar de montar la yurta nos ponemos andar por el lado del lago, ahora ha salido el sol, hace calor y las vistas han mejorado considerablemente, pero enseguida hacemos una parada: la pareja catalana que conocimos en Karakol nos reconoce antes que nosotros a ellos y nos quedamos un buen rato hablando e intercambiando experiencias con ellos. Cuando se termina la conversación ( el frío ayuda) seguimos nuestro paseo por el lado del río, hasta que casi llegamos al otro extremo, donde nos sentamos a contemplar las vistas.

Cuando las sombras se apoderan de las vistas, regresamos a la nuestra yurta (la vuelta nos lleva casi una hora), tras la cena la señora nos pide que la acompañemos a pescar. Aceptamos un poco escépticos y muertos de fríos, pero la pesca sólo consiste en recoger la red y en recoger los peces que han quedado atrapados en la red. Tras cinco minutos, le decimos a la señora que nos volvemos a la yurta, donde nos tomamos un café para entrar en calor y nos vamos a dormir.


Lo que nuestros ojos ven sólo con abrirlos, desde nuestra yurta

La señora de nuestra casa, Ainora, tiene visitas

Las vistas como podéis ver son espectaculares

En la subida al lago glaciar, compartimos camino con las ovejas y cabras

El camino no es nada fácil

Poco a poco nos acercamos a las montañas nevadas

Lo más bonito es el manto de flores que vemos por el camino

Y las vistas

Por fin llegamos al lago glaciar, como el día está nublado el agua se ve muy oscura


En la playita del glaciar

La bajada se hace difícil

Pero poco a poco, entre las flores, vamos descendiendo

Y cuando se acaban las flores, vienen las rocas.....

Y después a cruzar el río.

El interior de nuestra yurta, con Ainora y su familia

Aprendiendo a construir una yurta



Después de la comida, vuelta a las andadas


Simpática gente local, tomando el sol a la puerta de "casa"

Que bonito día!

Vistas del lago al atardecer

Voviendo a casa......

Por fin, en nuestra yurta después de un día espectacular

23/07/2017 de Kochkor a Kol Ukok

A las 07h estamos en pie, desayunamos nos arreglamos, dejamos los 2 bultos que no necesitamos a la “mama” y caminamos hasta el centro aprovisionarnos para los 3 días restantes. Mientras la BM hace las compras yo chequeo en la aplicación la distancia que hay hasta el inicio del trekking, para mi grata sorpresa son 5km en llano, no hará falta coger ningún taxi ni caer en ninguna encerrona, en contra de lo que dicen todas las agencias. En cuanto se lo digo a la BM se pone la mar de contenta, así que un trecking de unos 18km se convertirá en unos 23km, pero como son las 08:30h, vamos bien de tiempo y de fuerzas.
Todo va bien mientras llaneamos, pero en cuanto aprieta el sol, la calor y empieza la subida a la BM le faltan las fuerzas, tengo que ir animándola constantemente y vamos avanzando pero no al ritmo esperado. Tenemos que cruzar un río y para ello hemos de descalzarnos, el agua baja helada y los pies rápidamente se ponen morados, y aunque duela hemos de cruzarlo rápidamente, pero lo peor es cuando salimos del agua, es cuando la sensación de dolor aumenta a niveles insospechados.
Según la aplicación vamos por la mitad de camino y la mitad de desnivel ( en total 1100m de subida).
A estas alturas yo tampoco voy sobrado de fuerzas, me falta el aire y la alergia que va a más ( nariz taponada, cosquilleo y moqueo ) pero la BM va peor que yo y no dejo de animarla. Cuando creo que hemos llegado resulta que aún no y lo peor nos toca el tramo final, es decir una subida de aúpa. Aquí nos vamos animando uno al otro porque yo voy muy justo de fuerzas.
Al final llegamos a la cima, pero las vistas no son las esperadas y las yurtas no se ven por ningún lado. Esto hace que saquemos fuerzas de no se donde y nos pongamos modo “aquí estamos”. Nuestro andar se convierte casi en un trote y un grupo de mochileros que teníamos delante se ve obligado a poner pies en pólvora, ya que les comemos terreno a marchas forzadas. Como era de esperar las yurtas están al otro extremo del lago y la BM y yo estamos al 200%.
Los cuatro mochileros llegan a las primeras yurtas justo antes que nosotros, pero están llena y a pesar de que nos ofrecen dormir con ellos el precio no me parece el correcto y decidimos ir a por las segundas yurtas. Durante el camino avanzamos a las dos parejas, que como mínimo han de ser soviéticos o nórdicos, pero nuestro paso no lo pueden seguir. Justo antes de llegar a la segunda yurta hemos de salvar un río, por fortuna para nosotros un jinete se ha ofrecido a ayudarnos. Mientras, yo lo cruzo como puedo pero una vez en la otra orilla me doy cuenta que la BM sigue allí, la pobre se ha resbalado del caballo y afortunadamente no se ha hecho nada. Se descalza pero el agua baja helada, yo voy a ayudarla, pero tras cogerle las botas decide volver a la orilla y que yo vaya a negociar un lugar donde dormir. A todo esto, han aparecido las dos parejas y el “macho alfa” cruza el río sin quitarse las botas (deben estar tan desesperados como nosotros) y a mi pesar llega antes que yo, pero al ser cuatro la señora no tiene alojamiento para todos así que me toca a mi, y a pesar que es casi de noche, estamos exhaustos y no tenemos alternativa, negocio el precio como Dios manda y no solo eso sino que hago que el jinete vaya a buscar a la BM y me la traiga sana y salva.

Dormiremos en la misma yurta que la familia, pero antes hemos de esperarnos que los huéspedes franceses coman, y luego las dos parejas, la verdad es que no tenemos ni fuerzas para nada, sólo disfrutamos de las vistas y de todas las sensaciones que nos produce el cuerpo, que por cierto no son muy agradables.

Subiendo al lago, un desnivel de 1500 metros en total

Por el camino nos toca sortear obstáculos y cruzar un río



Poco a poco vamos subiendo

Las vistas mejoran con las alturas

No estamos solos en el camino

Por fin!! LLegamos al lago!!!

Al fondo, nuestra "casa" para las próximas dos noches

La BM, saliendo de "casa"